¡¿Qué mierda es eso!?

Estimado lector, esta si es una rabieta, así que si por algún motivo no quiere leer lo siguiente no lo culpo, pero creáme, se va a poner bueno el asunto. Pues resulta que andaba yo buscando un producto de limpieza doméstico para arreglar algunos asuntos en la casa, fui a Bodega Aurrerá, Chedraui y un par de supermercados locales, y no pude localizarlo. Entonces mi abuela me comenta que en cierto supermercado del centro de mi ciudad natal sí vendían el producto, pues me dispongo a ir para allá.

Entonces dirijo mi caminar hacia un supermercado de nombre risible y sumamente idiota por cierto, entro, busco el producto y ¡voilá! lo encuentro, pero ya que me había desplazado hasta ahí me dije “¿no me hará falta nada más para la casa?”, recordemos que soy soltero y vivo solo, entonces no hay alguien que amablemente vuelva a la tienda si he olvidado algo.

Bueno, desde el año pasado, cuando mi empleador me facilitó una flamante HP Ipaq no suelto mi Pocket PC para nada, y se ha vuelto mi fiel aliada no sólo en mi vida profesional, sino también el la personal, gracias a su Windows Mobile puedo grabar una nota de audio o de texto y tenerlo listo, a la mano, cuando lo necesite; y mi lista de compras no es la excepción. La tengo en mi efectiva PC de bolsillo, la voy anotando conforme voy necesitando artículos, y al final de mes, cuando normalmente voy al super entonces saco mi Ipaq y voy comprando lo que me haga falta. Incluso me ayuda a llevar mis gastos de la mejor manera.

Entonces regresamos a la escena de mi estancia en este pseudo-supermercado de mierda. Una mujer guardia de seguridad me observa sosteniendo el dispositivo y escribiendo con el lápiz y me grita “¡usted no puede tener eso aquí, démelo!”, lo guardo en mi bolsa trasera del pantalón y me increpa de manera más agresiva, de la manera más amable y educada posible la cuestiono del porqué, “no se permite meter esos aparatos aquí a la tienda, démelo, me lo llevo a paquetería y allá lo recoge a la salida”, si como no, le voy a dar un aparato que seguramente vale su sueldo de dos meses para que ella se lo entregue a un adolescente idiota cuyo sueldo de un año no podría pagar mi “aparato ese”.

Obviamente no le di nada, y dejé los productos que estaba por comprar, y procedí a retirarme de la tienda, pero justo antes de salir llegó a mi el gerente, que se notaba que había estudiado hasta la primaria únicamente, con la idea de no sólo retirarme el dispositivo sino llevarme con las autoridades competentes.

¿Por qué tanto desmadre?, no lo sé, no sé que pensaban que era mi HP Ipaq … o qué pensaría que iba a hacer con ella. Obvio no hubieran podido pensar que la había robado de la tienda, porque lo más tecnológico que ellos venden son lámparas portátiles de baterías. Mucha tecnología que no pudieron digerir, no quiero ni pensar que me hubieran hecho si me ven con un iPhone en las manos. En fin, desde este pequeño espacio ¡púdranse!

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