Análisis: Oakley Jawbone

Si eres seguidor del ciclismo de ruta sabrás de que hablo, uno de los mejores lentes no sólo del mundo, sino de la historia: el modelo Jawbone de la firma norteamericana Oakley. Aquí un pequeño análisis.

Oakley en una marca de lentes de sol (también de prescripción y especializados) muy reconocida a nivel mundial, son usados por atletas de élite a nivel mundial, fuerzas especiales del ejercito y el SWAT. En el ciclismo profesional son usuales en los grandes representantes del pelotón multicolor de la UCI.

Andy Schleck usando un modelo con el lente transparente

La última versión con el marco cromado y lente metálico.

El lente Transitions que adapta la oscuridad del mismo dependiendo de la luz

Cabe mencionar que el modelo Jawbone es uno específico para la práctica del ciclismo tanto de ruta como de pista y montaña, pero dado su diseño y manufactura pueden ser usados para otros deportes e incluso para un uso casual. Salieron al mercado durante el verano del 2009, aunque vimos los primeros prototipos durante el Tour de Francia en julio de 2008. Así que no son demasiado nuevos, pero durante el 2010 se popularizaron a nivel mundial siendo los favoritos de ciclistas y triatletas de todo el mundo. Y este 2011 pinta para que se vuelvan unos clásicos dentro del deporte.

Se pueden conseguir en ópticas distribuidoras de Oakley a nivel mundial, en tiendas especializadas de ciclismo y desde el sitio web de Oakley. El precio empieza en $200 US, pudiendo llegar hasta $360 US, algo caras pero cada dólar será bien invertido si eres un asiduo ciclista.

El modelo que a continuación reseño es el Jawbone Transitions Solfx 04-210, con el marco en color Infrared (infrarrojo) y el lente en color VR50 Photochromic Vented (café fotocrómico ventilado). Fueron un regalo por lo que no tengo el precio exacto. Así que empecemos el análisis.

Como todo producto de Oakley, vienen en su caja dónde claramente nos señalan que son una mezcla entre ciencia y arte.

La calcomanía nos da señales de su autenticidad.

Como ya lo mencioné se trata del modelo ventilado, ideal para hacer deporte puesto que no se empañan.

Dentro encontramos el estuche protector de Oakley incluye con cada uno de sus modelos enmarcado en la categoría Sport.

Incluye también una bolsa protectora y de limpieza.

La bolsa es personalizada con la imagen de las gafas, y aunque no aparecen en la foto también se incluye un repuesto de las gomas que se amoldan a la nariz. En la funda señala que se trata de unos lentes HDO High Definition Optics.

Son un modelo sumamente agresivo y muy acorde a un uso activo, la mezcla de colores es muy llamativa y desde la primera vez que los vemos nos damos cuenta de que estamos frente a un modelo excepcional.

El color es muy “vivo” (la calidad de la cámara no le hace justicia), se trata de un rojo muy brillante pero perfectamente matizado de una manera muy sutil con el color negro mate de los logotipos y los tornillos de la parte inferior.

Vistos de frente nos damos cuenta de que es un modelo muy ancho en el lente, tienen mucha área de visión, y por ello no resultan para nada incómodos de usar en la bicicleta de ruta donde la posición que el cuerpo adopta obliga a llevar la cabeza hacia abajo y con ello mirar hacia arriba todo el tiempo. Antes de usarlos tenía mis dudas de la usabilidad en la bicicleta respecto a los modelos clásicos de Oakley como lo son el M-Frame, el Radar Path e incluso el específico de contra-reloj Radar Blade XL (los cuales reseñaré posteriormente), pero una vez en práctica no se nota la diferencia, incluso el peso es similar.

El lente es fotocrómico, es decir, cambia su color de claro a oscuro de acuerdo a la intensidad de la luz que lo golpee, y realmente son efectivos. Están firmados por una de las marcas más reconocidas a nivel mundial en lentes de este tipo: Transitions. En interiores el lente es muy claro, casi transparente, pero en el sol toman un color café sumamente oscuro y que filtra excelentemente los rayos UV, además de que mejorar la visión y la profunidad. Además, como ya lo mencioné, vienen perforados en forma de ventilas que impiden que se empañe ante el sudor de una actividad física. También son unos excelentes lentes para conducir.

Las gomas internas son muy cómodas y garantizan que los lentes ni se muevan de su posición ni te incomoden aún después de largos periodos de actividad física.

Aquí la parte innovadora y la razón de su nombre (Jawbone significa mandíbula en inglés), la parte inferior de la gafa se puede retirar al mover hacia arriba las gomas de la nariz y pivotan con el tornillo en color negro mate. Esto sirve para poder reemplazar el lente de manera muy sencilla y sin ensuciarlo con los dedos.

Adicionalmente, esta innovación aporta al hecho de que el lente no va sometido a presión, con lo que se evita que se deforme la visión porque el lente se llegue a curvear. La mayoría de los lentes Jawbone disponibles incluyen dos pares de lentes: unos claros (transparente, naranja o amarillo) y unos oscuros (negro, verde, naranja, rojo, etc.), sin embargo este modelo en particular que les presento sólo incluye un par de lentes, porque al ser Transitions fotocromáticos no hace mucho caso tener un par de lentes claros y otros oscuros. Pero a futuro se pueden adquirir más pares de lentes y hacer los cambios que uno desee.

Las gomas laterales añaden adherencia al cráneo en todo momento y le dan un toque muy deportivo al modelo.

Usando el casco de bicicleta de ruta también resultan muy cómodos y se amoldan perfectamente a la cara.

Particularmente son los lentes que uso cuando hago bicicleta de ruta de manera formal, los he usado durante 50 km continuamente y no los he tenido que limpiar ni quitarmelos porque me hayan cansado, incluso son perfectos para mis hábitos puesto que normalmente hago bicicleta al amanecer cuado el sol aún no ilumina completamente y termino mi actividad corriendo un par de kilómetros cuando el sol cae a plomo, y no tengo nunca que quitarme los Oakley Jawbone. En alguna ocasión durante el verano pasado una lluvia muy fuerte me tomó por sorpresa a mitad de la ruta y resultaron mi mejor aliado porque me protegían del agua fría y no se nublaba mi visión porque tienen una película llamada Hydrophobic que impide que el agua se quede en la superficie.

En conclusión, los mejores lentes para el ciclismo de ruta del mundo, son cómodos, seguros, agradables a la vista y con lo último de la tecnología en protección solar, además se pueden conseguir en una docena de combinaciones de colores con la posibilidad de tomar el servicio Oakley Custom que te permite elegir de manera individual el color y de cada parte de tus lentes. Si eres un amante del ciclismo, del triatlón o de correr, te los recomiendo, son el complemento perfecto.

Posteriomente haré una comparativa con los Specialized Miura, un modelo con lente Adaptalite similar a los Transitions que son lo más cercano y a un precio mas contenido.

Anuncios