Simply The Best

You’re simply the best, better than all the rest. Better than anyone, anyone I’ve ever met” reza la canción de Tina Turner, sí, la misma cantante que le dedicó a un tímido Ayrton Senna durante 1993 la canción titulada Simply The Best, y en efecto, se la dedicó porque Senna era simplemente el mejor de la Fórmula 1.

Ayrton Senna da Silva nació un 21 de marzo de 1960 en Sao Paolo, Brasil y a muy corta edad encontró su amor hacia el deporte motor, iniciando su carrera en Brasil en categorías regionales de Kart dónde puliría sus habilidades natas y desarrollaría otras como el manejo en lluvia. Finalmente a principios de la década de los ochentas se mudó al Reino Unido para llegar a la Fórmula 1 por el camino más prudente de aquél entonces: Formula Ford y luego Formula 3, precisamente durante 1983 se hizo con el prestigioso título de la F3 Británica y varios equipos de F1 voltearon sus miradas hacia su carrera profesional, sin embargo ningún equipo poderoso pudo ofrecerle un contrato al piloto brasileño y entró a F1 con el modesto equipo Toleman en 1984.

A pesar de los recursos limitados demostró durante su año de novato su gran calidad como piloto profesional, obteniendo un segundo lugar en tan sólo su sexto intento en el GP de Mónaco, mismo que dominaría en los subsecuentes años de manera magistral; en ese mismo año consiguió otros podiums en Gran Bretaña y Portugal adquiriendo con ello un noveno puesto en el campeonato mundial de pilotos. Su despegue profesional vino de la mano de un equipo mítico Lotus GP con quienes compite de 1985 a 1987. La primer victoria llega en 1985 en el GP de Portugal, la segunda fecha puntuable del campeonato de aquel año. 

Para 1988, y durante los siguientes seis años, estaría vinculado con McLaren y estrechamente ligado a Honda Racing, como proveedor de motores. Es precisamente en el equipo Marlboro McLaren dónde pasaría las mejores temporadas de su vida profesional, obteniendo tres campeonatos mundiales (1988, 1990 y 1991) y dos subcampeonatos (1989 y 1993). Durante esta época también se fraguaría una de las batallas más épicas de la historia de F1 contra su coequipero Alain Prost, quien había sugerido en 1988 que Senna sería una buena incorporación para el equipo, y que en 1998 admitiera que haberlo sugerido para McLaren era uno de sus más grandes errores. Fue en estos años dónde Senna pasaría de ser un piloto de grandes talentos al mejor piloto que la historia de F1 ha conocido: su gran pilotaje, su excelente habilidad en la lluvia, su rapidez y concentración para las calificaciones, su agresividad en los rebases, pero sobre todo su gran dedicación al deporte motor fueron las claves para ello. Aquí también se hizo de una fama negativa por su carácter tan agresivo y poco flexible ante la derrota, sin embargo la gente más cercana a él relatan que eso sólo era dentro de la pista porque fuera de ella su comportamiento era completamente diferente.

Para 1994 pasaría al equipo Williams buscando revivir sus glorias del pasado en una nueva infraestructura, lamentablemente el tiempo no se lo permitiría. Frustrado por dos retiros en los dos primeros Grandes Premios de la temporada, Senna afrontaba el GP de San Marino en circuito Enzo e Dino Ferrari, sin embargo la muerte de Roland Ratzemberger durante la clasificatoria del sábado lo marcaría profundamente. Senna tendría un accidente fatal durante la vuelta 7 cuando lideraba la carrera en la curva conocida como  Tamburello, se saldría de pista y se estrellaría contra el muro de contención a 216 km/h en un ángulo de 22 grados. Una barra de la suspensión golpearía el visor de su casco, traspasándolo y causando heridas graves en el cráneo de Senna. Inconsciente y con pérdida de masa encefálica fue trasladado a un hospital en la ciudad italiana de Bolonia dónde finalmente fallecería durante la tarde de ese mismo 1o. de mayo de 1994.

Con su fatal muerte vino su leyenda, iniciando con su funeral, que más que el de un deportista, se asemejó al de un jefe de estado en su natal Brasil, dónde personalidades de la talla de Emerson Fittipaldi, Jackie Stewart y hasta su rival Alain Prost se dieron cita para darle despedida formal al más grande de los campeones de Fórmula 1. Senna murió a la edad de 34 años y a las puertas de una gran rivalidad con el entonces joven e inexperto Michael Schumacher.

El día de ayer, Senna hubiera cumplido 51 años, y a modo de homenaje redacto este post, porque él para mi ha significado algo más que mi piloto favorito, es mi ejemplo personal sobre como el talento aunado a la dedicación hacen grande al hombre y enaltecen al ser humano.

Los que amamos la F1 revivimos un poco del gran Ayrton Senna en los colores amarillo, verde y azul del casco de Bruno Senna, su sobrino que el año pasado compitió la mayor parte de la temporada abordo de un Hispania Racing Team y que este año ha pasado a ser el test driver de Lotus Renault GP. Alguna vez Ayrton Senna dijo: “¿Creen que soy rápido?, esperen a ver a mi sobrino Bruno”

Michael Schumacher le arrebató casi todos los récords que Senna poseía en la F1; tanto Schumacher como Juan Manuel Fangio y Alain Prost tienen más campeonatos mundiales que Ayrton; Brahman, Piquet, Lauda y Stewart tienen el mismo número de títulos, es probable que en unos años Fernando Alonso y Sebastian Vettel lo alcancen o incluso lo superen, pero sin duda Ayrton Senna es y será por siempre simplemente el mejor.

“Correr, competir, lo llevo en la sangre, es parte de mi, es parte de mi vida” A. Senna.

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