Del éxito al fracaso en un segundo: JR Hildebrand

Antes que nada, estimado lector, quisiera que viera el siguiente video, se trata de la vuelta final de la carrera de autos más famosa del mundo Indy 500 que se celebró el día de ayer, en teoría es el recorrido triunfal de un piloto antes de obtener la victoria, pero bueno, mejor observe el video con detalle:

Así es, el joven piloto norteamericano JR Hildebrand se encontraba al frente de los 33 autos que arrancaron la edición número 100  de una de las carreras que convierten a cualquier piloto en leyenda con sólo ganarla, consiguió llegar a ese posición de privilegio tras una buena estrategia de paradas en los pits y un ritmo conservador de carrera que le permitió al final no  tener que entrar a cargar combustible y quedarse al frente de la carrera faltando unas cuantas vueltas. JR entonces afronta la última vuelta con varios segundos de ventaja sobre Dan Wheldon, un experimentado piloto que ya había ganado con anterioridad la carrera, sin embargo la ventaja era cómoda y lo único que tenía que hacer era acelerar a fondo y mantener su auto en la pista para volverse indiscutible ganador de la presente edición y con eso pasar directamente a la historia del automovilismo mundial, lugar dónde ya están Mario Andretti, Al Unser, Juan Pablo Montoya y otros más que han ganado Indy 500.

Pero no, sólo él sabe que ocurrió dentro de ese Dallara – Honda, aparentemente el aire sucio proveniente del auto que iba delante de él le causó ciertos inconvenientes con el volante, a más de 300 km/h el aire detrás de un auto de estos causa turbulencia similar a la de los aviones, pero es algo que estos pilotos saben y pueden anticipar. Desde mi punto de vista fue un error humano, el joven californiano de 23 años de edad seguramente se confió, faltaban escasos metros pues afrontaba la curva final, tuvo un momento de pérdida de concentración o simplemente no soportó la presión de saberse posible ganador de la carrera. Finalmente el resultado fue terminar contra la pared y enviar por el retrete todo el esfuerzo no solamente de él mismo, si no de su equipo el Panther Racing y claro, el de sus patrocinadores. Con todo, al final quedó en segundo lugar porque alcanzó a cruzar la meta, y claro, del otro lado de la moneda tenemos a un muy feliz Dan Wheldon que se sacó la lotería autenticamente. Dudo mucho que Hildebrand vuelva a tener la oportunidad de volver a acercarse a una victoria, no sólo en Indy 500, sino en general en la categoría misma; y si, tras dos décadas de ver carreras puedo afirmar que es lo más estúpido que he observado en un piloto profesional. Un claro ejemplo que la fortaleza mental es más importante que otros factores en la vida.

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