Galaxy S2 vs iPhone 4S: son sólo herramientas

Recuerdo perfectamente una película de Robert De Niro y Jean Reno llamada “Ronin”, durante una reunión de mercenarios, el supuesto ‘especialista en armas’ cuestiona a Sam (el personaje de De Niro) sobre su arma favorita, a lo que el ex agente de la CIA norteamericano le responde: “No tengo ninguna favorita, para mí son simples herramientas”. Y eso mismo aplica para el software y el hardware: ¿Mac OS X o Windows 7, iOS o Android, Apple o Samsung? Son herramientas, y como tales, deberíamos usar aquellas que sean más útiles. Todo esto viene al caso por el siguiente comercial, véalo con detenimiento.

El comercial que apareció durante la presente semana en el mercado norteamericano y que tiene sus miras bien puestas en el Black Friday (viernes posterior al día de acción de gracias dónde almacenes y distribuidores en Estados Unidos rebajan sus precios a niveles inimaginables) retrata claramente a un grupo de personas muy particular: los denominados Apple Fan Boy (de mierda), sí, ese grupo de personas que no se conforman con adquirir los productos de Steve Jobs, sino que además lo hacen con estilo y ese discreto encanto que sólo tiene la burguesía; sí estimado lector, esos usuarios que no les importa pasar 8 o 12 horas afuera de una Apple Store esperando a que llegue el nuevo producto ‘mágico y revolucionario’ y que tampoco tienen problema con cada año casi religiosamente cambiar su iPhone por uno nuevo a pesar de que las mejoras no son significativas, mismos que también no tienen inconveniente alguno por pagar cientos de dólares para adquirir productos que si bien son casi perfectos en manufactura tienen problemas de operatividad, como todos los gadgets del mundo.

Y que quede claro, no odio a Apple, de hecho lo amo, y si usted estimado lector viera el número de productos de la manzana mordida que poseo me señalaría con el dedo y me gritaría: “¡Apple Fan Boy de puta mierda!”. Sin embargo siempre he criticado la manera en la que la gente de Apple en Cupertino se ha encargado de gritarle al mundo “Miren, pensamos diferente, somos cool, somos mejores que todos ustedes”, ¡vamos! una estúpida laptop o un miserable teléfono celular no te hacen mejor o peor persona. Y lo más grave es que allá afuera hay gente que realmente se lo cree: ir y sentarte en un Starbucks con tu poderosa MacBook Air hace sentirse a ciertos mortales más grandes que la vida misma.

Estos mismos fanáticos de la marca de Jobs y Wozniak se han ofendido por la ‘bajeza’ de comercial emitido por Samsung (sino me cree dese una vuelta por los cientos de foros o sitios amantes de la manzana iluminada), pero pocos se acuerdan que en primer lugar es sólo una técnica de mercadeo; y segundo, una técnica de marketing al más puro estilo Steve Jobs. Ni Apple ni sus ‘sagrados’ usuarios se pueden ofender por el comercial de Samsung, porque ¿acaso ya olvidaron el comercial emitido por Apple en el Super Bowl de 1984 dónde se mofaban de los usuarios de IBM? o peor aún, a pesar del poco tiempo que ha transcurrido ¿ya olvidaron la campaña PC vs Mac donde tildaban de gordos e incompetentes a los usuarios de Windows?

Ahora, estimado lector, esto no es una guerra, no es ‘Los usuarios de Galaxy vs los usuarios de iPhone’, son simplemente productos. ¿Cuál es mejor que otro? bueno, por ejemplo la pantalla del Galaxy S2 es increíblemente mejor que la Retina Display del iPhone 4S, digan lo que digan, pero ¿realmente es cómodo traer semejante teléfono en el bolsillo del pantalón? … o bien: la manufactura de cristal del iPhone es realmente agradable aunque ¿resiste una caída accidental como el Galaxy? … ahh ya sé, el punto diferenciador: Siri, ¡sí! esa aplicación tan mágica que prácticamente se convierte en tu mejor amigo … bueno, sólo está en inglés y debes pronunciarlo cual nativo de California para que te entienda, porque si dices ‘Work’ con tu acento japonés [Wok] Siri amablemente te responderá: “Sorry, I can’t understand what you mean by: Fuck”.

Entonces, no existe el mejor smartphone, existe el ideal para cada uno de nosotros, así que no perdamos el tiempo en tonterías tan simplonas como este comercial. Ahora que si puedes y tienes el dinero suficiente (eres un pinche burgués pues) entonces cómprate los dos y ten lo mejor de ambos mundos, total, un smartphone para cada mano.

Para concluir, me parece perfecta la campaña de Samsung, así como en su momento “1984” y “PC vs Mac” fueron perfectas. Dicen los que saben de todos estos asuntos de mercadotecnia que este tipo de campañas atacan directamente a los indecisos, esos que no saben si comprarse un iPhone o un Galaxy o un BlackBerry o cualquier otra basura tecnológica actual, y por eso la campaña la considero perfecta, porque la gran mayoría de compradores (en Estados Unidos por lo menos) no tienen bien definido si comprarse un dispositivo con Android o con iOS, este comercial puede ser el factor que incline la balanza. Los mismos eruditos de la materia indican que los power-users, fan boys o amantes de tal o cual marca o producto jamás dejarán su amado dispositivo, así les pongan miles de comerciales como este. En ambos casos lo considero un atentado a la inteligencia humana, por eso estimado lector lo invito a que razone su compra, sea crítico y reflexivo a la hora de comprarse un smartphone, tablet o laptop, y no se deje llevar por el fanatismo o por las grandes y estruendosas campañas mediáticas, porque recuerde: los gadgets son sólo herramientas.

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