La complicada situación de Mini WRC

El World Rally Championship es la élite del deporte motor en cuestiones rallísticas, no existe en el mundo ni en la historia un campeonato que tenga mejores pilotos, mejores autos ni mejores pruebas puntuables, sin embargo el campeonato está en crisis desde hace media década, y quien no lo quiera ver así se está engañando a sí mismo. Atrás quedaron las gloriosas épocas dónde los mejores autos, equipos, patrocinadores y pilotos se daban cita en fechas sumamente concurridas, hoy en día sólo dos equipos tienen la posibilidad de ganar alguna carrera y ciertamente, sólo un equipo y un piloto pueden hacerse del título mundial: Citroën WRT y Sebastien Loeb.

No sé si el dominio aplastante del francés sea la causa de la crisis que se vive en el WRC, lo que si sé es que nombres míticos del rally como Mitsubishi o Subaru han desaparecido. Y es precisamente Subaru World Rally Team quien me servirá para plantear esta entrada. Si te gustan los rallyes sabes que Subaru es sinónimo de WRC: su Impreza azul con rines dorados es inherente al campeonato, y los tres campeonatos obtenidos ( por Colin McRae, Richard Burns y Petter Solberg) lo avalan. Sin embargo y a pesar de que el mítico Impreza WRC era fabricado en Japón, su desarrollo y puesta  a punto para competición se daba en Inglaterra de la mano del especialista Prodrive. Con todo y el éxito obtenido, y el hecho de que el ADN de Subaru estaba en el WRC, hace algunos años cancelaron su proyecto y Prodrive se enfocó en Le Mans.

Durante el año pasado, Prodrive anunció que había llegado a un acuerdo con BMW AG para desarrollar una versión WRC del Mini Countryman que les presentara cara a los Ford Fiesta y Citroën DS3 que ya habían asegurado su participación en el campeonato 2011. El Countryman WRC fue íntegramente desarrollado por la gente de Prodrive desde mediados del año 2010 y fue complementado por la planta motriz proveniente de los BMW Serie 3 que compiten en el WTCC. Hizo sus primeras pruebas oficiales a inicios del presente año y debutó en el campeonato WRC 2011 con un calendario limitado a seis pruebas con dos autos oficiales pilotados por Dani Sordo y Kris Meeke. Los resultados fueron buenos: podiums en Alemania y Francia por parte de Sordo, y una Power-Stage por parte de Meeke.

El 2012 parecía ser el año de la consolidación, se planteaba correr todas las pruebas del campeonato con dos autos oficiales y otros dos satélite, pero las cosas no fluyeron como debieron. Para empezar BMW Motorsports retiró sus Serie 3 del WTCC para centrarse en DTM, por ende, el desarrollo del motor no sería el mismo. Posteriormente el patrocinio de HP se vino abajo y aparentemente tampoco se pudo concretar un acuerdo con Red Bull. ¿El resultado? ya no correrán todos los rallies del 2012, solamente estarán en diez eventos, y en teoría sólo tendrán un auto oficial, el de Sordo, porque el que estaba asignado a Meeke lo pondrán “en renta” para que quien pueda pagar lo corra durante los eventos del año.

¿Y lo peor? han pedido a Dani Sordo que se recorte sustancialmente su salario para poder hacerle frente a los gastos de la temporada. El español ha aceptado con la condición de que el dinero sea asignado a un programa efectivo de pruebas que garanticen llegar en buena forma a los eventos puntuables. Triste la situación que vive un equipo como Prodrive que tanto éxito ha tenido no sólo en el WRC. La pregunta final es ¿Volkswagen Motosport vivirá algo similar con su Polo R WRC?

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