Creando una (micro) empresa en los tiempos actuales

No voy a venir a dar consejos sobre emprendimiento o clases de incubadoras de empresas, esto es simplemente un conglomerado de experiencias de un ingeniero de veinti-tantos años con algunas cosas interesantes para compartir. He trabajado en el ramo del mantenimiento industrial, instalación de equipo y automatización desde hace casi 12 años ya, he pasado por limpiar motores, instalar cables, desarrollar planes y programas de mantenimiento, programar PLC y finalmente dirigir proyectos a un buen nivel, incluso en la última parte de mi vida profesional en una empresa grande desarrollé aplicaciones para fines de automatización y mantenimiento, ese es mi background.

Cuando estudiaba mi carrera profesional (Licenciatura en Ingeniería Mecánica y Eléctrica) mi sueño era trabajar para una gran empresa: Volkswagen AG, CEMEX, Grupo Modelo, … ustedes digan. Yo quería ser el ingeniero que resolviera problemas en esas empresas y salir del trabajo a media noche con la sensación de haber salvado el mundo. Durante mi especialización (Automatización Industrial) y la parte de la Maestría que estudié (en Automatización también) me surgió la idea de “para que trabajar para otros si yo puedo tener mi propia empresa”. Desafortunadamente (o afortunadamente) toda mi educación fue en instituciones públicas de México y en una época donde el emprendimiento era un “bicho raro” sólo disponible para los burgueses de las universidades privadas.

Entonces ingresé a trabajar en una empresa de tamaño grande, una empresa plurifuncional que bien podía un día dedicarse a construir una granja porcina, al día siguiente instalar equipo de telecomunicaciones en lugares inóspitos, y dentro un par de semanas fundar una purificadora de agua. Inicié en esta empresa instalando equipo eléctrico, sólo duré un par de semanas, al mismo tiempo iniciaba mi carrera de docente en una institución que capacita en el área profesional – técnica. Al poco tiempo y tras ser descubiertas mis habilidades de cálculo e interpretación de datos fui promovido a la parte de diseño, cálculo y programación en el ámbito industrial. Finalmente y por azares del destino terminé siendo CTO (Jefe de Operaciones Técnicas). Pasé cuatro años de mi vida en total devoción a esa empresa y a mi puesto, me sentía realmente orgulloso de decir “yo hago que las cosas pasen”, en el proceso sacrifiqué los mejores años de mi juventud, no había fiestas, no había salidas, no había comidas … todo era mi trabajo. Tras cuatro años un buen día tuve un incidente y fui suspendido temporalmente de mi puesto, fueron quince días muy frustrantes, lo único que me mantenía en el juego eran mis actividades docentes, pude incluso haber caído en la depresión (y no es broma); tras un par de semanas fui reinstalado en mi puesto tras un “usted disculpe jejeje, nos equivocamos pero no pasa nada, regrese a su puesto” por parte de mi jefe y dueño de la empresa. Ese pequeño pero significativo hecho me hizo pensar ahora sí “no quiero pasar mi vida entera trabajando para alguien al que un buen día no le voy a caer bien y me va a mandar a la calle”. Dar clases siempre ha sido una opción a futuro para mí, y espero que algún día pueda dedicarme formalmente a ello, pero creo que para eso falta muchísimo tiempo.

Entonces me surgió la idea “voy a crear mi propia empresa”. Pasó exactamente un año del incidente y entonces si sobrevino el “hasta aquí llegamos”, ya no había opción, hora de volar solo. El nombre estaba predeterminado desde antes, se iba a llamar Sinapsis Ingeniería. En un principio quería ser un freelancer o un contratista. Posteriormente recordé la empresa donde trabajé tantos años y dije: “seré plurifuncional también”, la cosa era estar dispuesto al cambio y buscar a la gente correcta.

Y aquí estoy, varios meses después las cosas van poco a poco. Crear una micro empresa habiendo trabajado toda tu vida en una empresa formalmente constituída no es fácil, si quieres trabajar ocho horas al día y vivir tranquilo ve a dejar tu currículum a varias empresas, algunas te van a ofrecer un puesto promedio con un sueldo de mierda y un falso sentimiento de estabilidad laboral, si lo que quieres es sufrir y preguntarte cada semana cómo le vas a hacer para pagar las cuentas, pero tener ese sentimiento tan placentero de “aquí el que manda soy yo” entonces emprende.

Espero en algunos años retomar este post que escribo hoy muy cerca de romper la barrera de los 30 años y para entonces si poder darles verdaderos consejos de cómo emprender de manera exitosa, hoy sólo puedo decirles que si te decides a emprender es la mejor decisión que profesionalmente puedas tomar, te lo aseguro. Algo que si les puedo compartir a modo de recomendación es sobre el hecho de elegir bien a tus socios, por la manera en la que en México se maneja esto de las sociedades, tener a un socio es como casarte con él, o peor aún, por ende es bien importante que al elegir a tu socio o a tus socios estés verdaderamente consciente de con que clase de personas te estás involucrando, hace algunos años un gran amigo mío me ofreció capital para emprender este proyecto, en los años donde yo era CTO y contaba con un poco más de dinero y principalmente tenía las relaciones necesarias, pero no acepté, y no fue por decidia sino porque yo sabía exactamente como era esa persona, para mí es un gran amigo, pero tiene impreso en su ADN el que “para avanzar hay que chingar al prójimo” y discúlpenme pero yo no quería ser su prójimo; hace más años aún un familiar mío me ofreció su experiencia y sus contactos a cambio de mi capital y mi trabajo para formar una empresa, tampoco acepté, en este caso por su nivel de compromiso en el proyecto. Hoy en día sólo tengo una socia, mi mujer, ella es el socio perfecto, es mi mejor amiga, tenemos un background similar, nos conocemos por una década ya, es trabajadora, es seria, no es como yo … es mucho mejor que yo, es inteligente, tiene mucho talento y sobre todo, ella me complementa, suple mis carencias y viceversa, ella es mi gran capital, el gran capital de la empresa. Elegir a la gente correcta es un buen punto por dónde empezar para emprender.

Finalmente, en estos meses trabajando por mi cuenta he aprendido muchas cosas y quisiera compartirles algunos pensamientos aleatorios al respecto:

  • Haz una cosa a la vez y mantén las cosas simples
  • Conoce a fondo los problemas
  • Aprende a escuchar a los demás
  • Aprende a preguntar lo que realmente deseas preguntar
  • Ten la capacidad de decir “no”, pero un “no” razonado y a tiempo
  • Sé capaz de distinguir entre las cosas con sentido y las sin sentido
  • Acepta que el cambio es inevitable
  • También acepta que la mierda ocurre, hay que improvisar, evolucionar
  • Admite que te has equivocado, aún cuando no tengas que decirselo a los demás
  • Todo es difícil, más en estos días, pero si no fuera difícil no tendría ningún sentido
  • Mantén la calma, ve las cosas con filosofía y trata de ser feliz
  • Recuerda: no hay camino fácil y si lo hubiera no sería para tí

¡Casi lo olvidaba!, finalmente no pierdas de vista que sólo tienes una vida y seguramente ya lleva varios años corriendo, cada día estás más cerca de la muerte, así que aprovecha esa única vida que tienes.

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