La victoria de Greg Minnaar

Soy fanático del ciclismo desde hace mucho, pero mucho tiempo, lo practico desde que tengo noción de mi vida, de hecho no recuerdo haber tenido un balón de fútbol pero sí una bicicleta, es más, recuerdo como si fuera ayer cuando mi padre me enseñó a andar en bicicleta en aquella mini BMX rojo con amarillo probablemente en 1986. Entre las disciplinas que más me apasionan están la ruta y la montaña, sin embargo cualquier actividad que involucre bicicletas es parte de mi vida, de hecho este año he decidido dejar el auto en casa e ir al trabajo en bicicleta. El ciclismo deportivo es mi pasión, la bicicleta de ruta ha tomado un puesto predominante pero recientemente he regresado a donde todo empezó hace más de quince años: el ciclismo de montaña. Sin embargo no me había obsesionado con el downhill, la consideraba una especialidad poco interesante. El downhill es una categoría del ciclismo de montaña dónde básicamente se sube a lo alto de una montaña por medio de asistencia (una camioneta, un teleférico, elevadores mecánicos, etc.) y posteriormente se coloca uno en una rampa donde espera la salida que nos llevará a un circuito previamente delimitado dónde existen curvas, saltos, obstáculos y grandes riesgos de por medio.

Desde el año pasado he seguido la UCI MTB World Cup dónde equipos oficiales de marcas de bicicleta como Trek, Specialized, Lapierre, GT, DeVinci, Evil y Santa Cruz colocan sus mejores exponentes tanto en el punto de vista mecánico como humano. Si bien no era mi pasión si conocía desde hace una década a varios ciclistas consumados como Brian Lopes, Steve Peat, Cedric Gracia, Filip Polc y quizá el mejor deportista que esta especialidad conoce: Greg Minnaar.

Greg Minnaar es el ciclista de downhill más talentoso de la última década, el nacido en Sudáfrica hace treinta años ha conseguido tres copas mundiales y dieciséis victorias además de medio centenar de podiums durante los últimos diez años. Corre para el equipo norteamericano Santa Cruz Syndicate al lado de los británicos Steve Peat y Josh Bryceland, además de compartir equipamiento con Cedric Gracia de la CG Racing Brigade.

El día de ayer en Pietermaritzburg, Sudáfrica se celebró la primer fecha de la UCI World Cup de Downhill, si bien Minnaar es leyenda ya, no era el favorito, el favorito se llama Aaron Gwin dado que es el campeón reinante, además de no tener a las apuestas de su lado, Minnaar llegaba a la fecha de casa con otro inconveniente: la salud de su padre. Sin embargo, el sudafricano se presentó a la prueba, tomó el mejor tiempo de la calificatoria del viernes y durante la carrera destrozó los cronómetros alejándose a más de medio segundo de Gwin, pero en lugar de platicarles la gran victoria mejor la comparto con ustedes, disfrútenla:

Ahora el downhill es mi nueva pasión, y espero cada fin de semana para ir a lo alto de una montaña cercana a mi casa y descender a toda velocidad … aunque a veces no puedo aguantar hasta el fin de semana y tomo las calles como mi pista. Es un deporte bastante exigente y muy riesgoso, sin embargo las cantidades de adrenalina que se generan en cada segundo son incomparables. Pocas cosas en la vida como esto.

 

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