Diarios de Bicicleta (Parte 4)

¿Ruta o montaña? Es la pregunta que todos los días me hago desde febrero de este año. Debo de confesar que como ciclista asiduo nací en la montaña, y que mi verdadera formación de afición con tintes de adicción se generó en los senderos de terracería que rodean a la ciudad. Sin embargo desde hace 4 años la bicicleta de ruta se ha vuelto un elemento interesante, casi infaltable en la ecuación diaria del ciclismo. Como ya lo había comentado antes, he pasado mucho más tiempo sobre la carretera que sobre los senderos, aunque este año las cosas han cambiado un poco y he decidido mezclar de la mejor manera ambas disciplinas.

Hoy (sábado 22) tomé mi bicicleta de ruta y decidí salir a rodar unos cuantos kilómetros únicamente, algo así como 8 km sin exigencias sólo para soltar las piernas, al regresar a casa estaba listo para tomar la bicicleta de montaña y decidirme a subir más alto en conmemoración al día mundial sin auto. El cambio iba a venir en el recorrido, al ir sólo decidí hacer un circuito corto con subida fuerte pero con un descenso brutal. Me tomé las cosas muy en serio y decidí ir a fondo los 4.5 km que tenía de recorrido el circuito planeado. En la subida no hubo tanto problema, estoy acostumbrado al clásico “pedal to the metal”, y ascendí algo así como 450 m en un pestañeo. Luego rodé muy rápido en una pequeña bajada para terminar la primera parte del loop inicial en plano. Di la vuelta al final y emprendí el descenso sin piedad, igual a fondo y sin mirar atrás. Suelo ser bastante precavido en el descenso, mi frase es “no ganaré en la bajada lo que no hice en la subida” sin embargo ahora si quise ponerle velocidad al asunto.

Según el GPS alcancé una velocidad máxima de 52.4 km/h en el descenso, que considerando lo técnico y escabroso del terreno es una velocidad peligrosamente alta. Al final de la bajada, y sin haber recuperado un ápice de energía, me volví a parar sobre los pedales para realizar cuatro vueltas a un circuito relativamente plano pero muy single-track. Al final me sentí muy bien, aunque creo que estaré molido para mañana. Durante los casi 30 km que hice fui a fondo el 78% del tiempo según el GPS, que es mucho dada las condiciones y la temperatura.

Finalmente, y tras un día dónde mezclé ruta y montaña creo que ambas son disciplinas que se pueden combinar a la perfección, es sólo cuestión de tiempo y ganas. Mañana toca probar una 29er de la cual les platicaré próximamente.

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