Hyundai i20 WRC: el valor de la experiencia

El WRC (Campeonato Mundial de Rally) ha visto disminuir de manera desastrosa la cuota de fabricantes participantes de manera oficial en la última década, lo que algún día fue un campeonato multimarcas dónde empresas europeas buscaban quitarle el dominio a las japonesas rally a rally y de la misma forma se peleaban los títulos tanto de pilotos como de marcas, hoy se ha transformado en un espectáculo de dos: Citroën y Ford, con mayor importancia para la marca gala. Si bien Mini lleva ya más de un año involucrado de manera oficial tal pareciera como si esto no fuera así y el hecho de que la gente de Mini cambiara a ProDrive por Motorsport Italia como su equipo de fábrica habla mucho de lo mal que está la situación en la empresa británica de autos deportivos subcompactos y de lo lejos que se vislumbra una victoria de un tercer fabricante. Hace unos días Hyundai, conocida en México por el Atos, el Verna y el mal-llamado Attitude, ha decidido entrar de lleno al WRC tan pronto como les sea posible y ante la inminente llegada de Volkswagen en 2013 no hacen más que revitalizar un muy deteriorado campeonato con fuerte sabor francés. Pero, los que gustamos del WRC ya sabemos como es esto, anuncian con todo lo que tienen su llegada y se van por la puerta de atrás, ¿recuerdan a Suzuki hace unos años?, su proyecto duró un suspiro y dificilmente los recordaremos en unos cuantos años más. La continuidad del proyecto se basa fundamentalmente en la capacidad de desarrollo del auto porque con ello se dictan los resultados, amén de una buena dosis de euros invertidos al proyecto. Aquí es donde la duda surge: ¿cómo desarrolla Hyundai su proyecto? y ¿quiénes están detrás del proyecto mismo?.

Básicamente hay dos formas de hacer un auto para el WRC por parte de una marca de autos: 1. Todo en casa, la marca decide desarrollar desde cero su WRC basándose en un auto de producción, invirtiendo mucho dinero y buscando gente de experiencia; Citroën ha hecho esto, basado en la experiencia acumulada con la gente de Peugeot Sport, marca hermana, con tanto éxito en el WRC durante inicios de la década pasada. Esto es posible porque Citroën tiene su base de operaciones en el centro de Europa, corazón del WRC al igual que Volkswagen que ha seguido ese mismo camino. Ford y Mini lo ha hecho de otro modo: 2. Le delega la responsabilidad a una empresa de ingeniería para que desarrolle y lleve a cabo su proyecto, en este caso la firma norteamericana ha optado desde hace muchos años por M-Sport, empresa con sede en Inglaterra y que les ha dado varios triunfos con algunos campeonatos de marca pero aún sin el tan ansiado campeonato de pilotos. Mini, eligió a ProDrive en su momento y ahora parece ver nuevos horizontes con Motorsport Italia.

Dado el éxito de Peugeot y Citroën desarrollando sus respectivos proyectos uno pensaría que ese sería el camino, sin embargo ProDrive desarrolló los Subaru Impreza ganadores de hace años con Colin McRae y Petter Solberg, con lo que la moneda se queda en el aire y la duda vuelve a surgir. Creo que independientemente de si se desarrolla en casa o se manda a otro lugar, el éxito de un auto en el WRC radica en el hecho de la experiencia de los ingenieros que trabajan con el auto y la gente que dirige el proyecto; ambos son factores en común tanto en Citroën, como en M-Sport, Ralliart o Prodrive, y seguramente pasará lo mismo con Volkswagen.

Hyundai pregona tener su base de operaciones en Offenbach, Alemania y tener gente de dilatada experiencia en el deporte motor mundial, por ejemplo Michel Nandan un ex-Toyota, ex-Peugeot y más recientemente ex-Suzuki, sin embargo el francés ha aceptado haber estado en negociaciones con los coreanos pero asegura haberlas rechazado. Entonces muchos son los que afirman que Hyundai desarrolla su flamante i20 WRC en Namyang, Corea, y con un equipo de ingenieros muy capaces pero con nula experiencia en competición. Si lo anterior es verdad, creo que estamos ante un fracaso más como los vividos por Skoda y Suzuki en épocas pasadas. En estos casos la experiencia es un aspecto vital. Una empresa puede tener un grupo de ingenieros de primer nivel, pero si entre ellos no está alguno que ya haya vivido de primera mano lo que el WRC es entonces se está condenado al fracaso. Los simuladores, las pruebas, la telemetría y cualquier otro elemento moderno en la ingeniería pasa a segundo plano frente a la experiencia que puede aportar un grupo de profesionales con muchos años en el ambiente. Ojalá Hyundai mejore en este sentido, se mude de verdad a Europa, traiga a sus ingenieros y que los rodee de gente experimentada que los ayude a subir al siguiente nivel.

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