Lunes, una buena excusa para …

… poner tu vida de vuelta a la pista. Hace un par de semanas recibí un correo bastante patético en el que con palabras bastante aburridas, sin sentido y atrozmente inundadas de mentiras me expresaban que los lunes eran grandiosos porque me podían ver varias horas seguidas. ¡Mierda!, reí como no tienen idea, me revolqué de la risa literalmente, tanto así que mi pobre estómago me dolió del esfuerzo. Y al final de tanta bufonería en formato digital pensé: “¿qué tan patética debe ser la vida de alguien como para que los días cobren o no sentido de acuerdo a una persona a la que ni siquiera conocen y con la que nunca han tenido una relación cercana?”. En fin.

Dejando esto de lado, noto de manera general que el lunes es un mal día, así como el viernes parece ser la felicidad hecha momento. Una anécdota que me gusta mucho recordar es la que protagonizó mi amigo Fernando en las épocas dónde trabajabamos para una purificadora de agua. La vida profesional era muy difícil en aquellos entonces, las jornadas laborales rozaban la míticas 90 horas por semana y nos propusimos terminar en sábado a una hora razonable para tener al menos un día de total desconexión de los problemas y pasar dirían por ahí “tiempo de calidad” con quien nos viniera en gana. Los sábados por la tarde eran geniales, ver a Fernando exultante porque ¡ya era sábado!  me contagiaba de felicidad, sin embargo todo se esfumaba cuando llegaba el lunes porque el mismo Fernando se la pasaba recordándonos a todos que “apenas era lunes y que faltaba mucho para que llegara el sábado”. Un buen sábado, la felicidad se le extinguió de repente a mi joven colega cuando una persona le dijo “sé feliz ahora pero recuerda que pasado mañana será lunes de vuelta”. Entonces, creo que no vale la pena vivir feliz o triste por un momento en particular.

Yo siempre he sostenido que en esta vida la felicidad no es el destino, la felicidad es el camino. Así mismo, lo podemos llevar a nuestra jornada semanal, el fin de semana no debe ser nuestra felicidad, porque en efecto, dura poco y el lunes nos espera para disipar todo rastro de emotividad. En lo particular yo veo a todos los días con particular enfoque, pero siempre desde una óptica positiva. Los lunes curiosamente están bastante cargados en mi jornada laboral actual, 12 horas seguidas casi sin tomar descanso, pero finalmente me gustan mucho porque cada lunes tengo la oportunidad de iniciar una nueva semana de mejor manera, bueno, de hecho todos los días son una gran excusa para mejorar nuestro andar por esto a lo que los humanos llamamos vida. ¡Que tenga un gran lunes!

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