La dependencia a algo

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En esta vida todos dependemos de muchas cosas, pero a veces nos hacemos adictos a algo. Ese algo puede ser una actividad profesional, un sentimiento en particular, una persona, algo material. Yo en lo particular nunca he consumido drogas, ni tampoco he tenido problemas serios con sustancias, pero quiero suponer que hacerte “adicto” a algo, cualquier cosa, debe ser algo similar al infierno que significan las drogas. Un personaje que admiro mucho, Phil Anselmo, ex cantante de Pantera, en alguna ocasión habló abiertamente de su dependencia a las drogas y medicamentos contra el dolor, incluso hay dos canciones del disco The Great Southern Trendkill (Suicide Note Pt.1 y Suicide Note Pt. 2) que tratan fuertemente el caso.

Y entonces al uno volverse dependiente de algo, o alguien, uno se vuelve esclavo de ello y se sumerge en una espiral descendiente hacia el infierno. Cuando Anselmo habló de su caso de drogas, mencionó el hecho de haber estado al borde de la muerte tras una sobredosis de heroína a mediados de la década de los noventas. Cuenta que tras sobrevivir a tan terrible suceso lo peor vino con los días posteriores, señala jamás haberse sentido tan miserable y apenado con sus compañeros y familiares, así como prometerse a sí mismo no volver a estar en esa circunstancia sólo para volver a recaer poco después, una y otra vez por los siguientes años. Hoy, a sus 45 años, Phil Anselmo es un tipo diferente, sigue en el ambiente del metal que ha sido su vida, pero según él, alejado de las drogas, y así parece, aunque para ello tuvieron que pasar por lo menos dos décadas completas. Triste situación.

Lo repito, las drogas son un caso aparte; sin embargo, estimado lector, le puedo asegurar que cada uno de nosotros lucha contra sus propios demonios, contra sus propias adicciones, que no necesariamente deben ser iguales a las que todos conocemos. Cada uno de nosotros lucha por alejarse de algo que sabemos nos daña pero de cierto modo “lo necesitamos”. En mi caso, yo vivo en una situación aparte, gracias a Dios nada que ver con sustancias ni cosas por el estilo. Hoy, pese a estar alejado de ello por un buen tiempo, he vuelto y pienso que no tenía mucha alternativa, en los meses previos pensaba constantemente en regresar, no voy a decir que 24 horas al día estuve pensando en ello, pero si me resultaba recurrente y pese a intentar salir adelante, en dos años y medio no he podido.

Me resulta interesante pensar en esta situación, creo que vivo mi propio caso de dependencia. Me mantuve alejado de todo eso alrededor de seis meses, y justo en estos días terminé dónde no quería llegar, esto que escribo, que no suelo hacer muy a menudo en este sitio suena como a confesión … y si así lo fuera creo que sería hasta terapéutico. Lo he platicado de manera parcial con algunas personas, y sólo me escuchan y me invitan a que deje atrás esto, créanme, si pudiera ya lo hubiera yo hecho, pero simplemente no puedo. ¿Cuánto durará esta vez? no lo sé, hoy es 9 de julio, estoy seguro que para agosto todo habrá terminado … y volveré a recaer, volveré a transitar el mismo ciclo, alejado, distante, y seguramente otra vez volverá a aparecer en mi vida … algún día se detendrá, de eso estoy convencido, para mi buena suerte, todo en esta vida me termina por hartar, todo; y entonces voltearé y miraré distante esta difícil época.

De todo esto saco algo bueno, yo no estaría aquí sino hubiera yo iniciado. Sé exactamente el día donde todo empezó, es más, recuerdo la hora exacta; cuando alguien desarrolle una máquina que viaje en el tiempo volveré a ese día en particular y cambiaré todo … lo sé, he visto demasiadas películas, nunca podremos cambiar el pasado … en realidad, entiendo perfectamente que no puedo cambiar el pasado, y jamás podré hacerlo, ni tendría sentido intentarlo. Sin embargo en mí está no permitir que algo similar me vuelva a ocurrir. En este proceso de análisis en retrospectiva, recuerdo ese día cuando todo inició, y así mismo me recuerdo estar debatiendo entre si acudir o no … al final mi cerebro me decía que no, pero mis impulsos, ¡esos malditos impulsos míos me llevaron por el camino que he transitado! De esto no me siento tan culpable porque al fin de cuentas aquel que niega sus impulsos, está negando todo aquello que nos hace humanos. Al menos no me volverá a pasar.

Y algo todavía interesante, ahora que regresé ¿qué tal se siente?, bien, en general hay pocas cosas mejores en mi vida. No siento culpa de ninguna forma, al final de cuentas no le estoy haciendo daño a nadie, quizá sólo a mi mismo. En el fondo quisiera que esto durara para siempre, pero sé que nunca ocurrirá, porque pese a intentarlo y hacer mi mejor esfuerzo algo impide que esto dure. Podría asegurarles que estos “grandiosos días” no durarán más de dos, tres semanas … creo que al final así debe de ser. Y repetiré el ciclo, hasta que algo lo detenga … pero como bien dice Phil Anselmo en su afamada “Cemetery Gates”: I must reverse my life, I can’t live in the past. Then set my soul free, belong to me at last. Con todo esto ya merezco hasta un “Behind the Music” como el de Pantera jajaja …

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