Somos recursos renovables

moon_aus_4Hace cuatro años me tocó ver, casi de manera anticipada, una película llamada “Moon” con Sam Rockwell dirigida por Duncan Jones (el hijo de David Bowie) y simplemente me voló los sesos. Gran fotografía, una excelente producción y una actuación soberbia hicieron de este filme uno de mis favoritos de la época. Pero la trama fue la que me atrapó y en cierto modo veía reflejada mi actividad profesional en la pantalla. Este fin de semana he vuelto a ver la película, haciendo la analogía a la historia, pero ahora lejos del lado oscuro de la luna y ha cobrado un nuevo significado para mí.

Para que me logren entender un poco voy a describir brevemente la película, cuidado: pueden existir algunos spoilers así que usted decida si quiere continuar con esta narrativa. La película está ambientada en el lado oscuro de la luna (así es, desde la Tierra sólo podemos ver un lado de la luna) en un futuro cercano; en este lejano y solitario lugar Sam Bell trabaja bajo un contrato de tres años para una empresa minera que se dedica a obtener Helio-3 como fuente de energía y enviarlo a la Tierra como un recurso renovable y altamente sustentable. En este inhóspito lugar se ha erigido una base lunar llamada “Sarang” (Hangul: 사랑 “love“) y la única compañía de Sam es un amistoso robot de nombre GERTY que aplica su inteligencia artificial para protegerlo y ayudarlo, y en ocasiones ¿engañarlo?. Su aislamiento va más allá de la distancia, pues el satélite de telecomunicaciones ha estado averiado por mucho tiempo y no puede tener contacto en tiempo real con la Tierra … o al menos eso le han hecho creer.

Tras casi tres años ha llegado el momento de volver a casa, sólo dos semanas separan a Sam y a su esposa de estar juntos. En tan sólo dos semanas emprenderá su retorno a la Tierra que durará tres días. Sin embargo empieza a tener alucinaciones, ve gente dentro de la estación y sufre súbitos cambios de su estado de salud. Durante un trabajo de rutina en la superficie lunar se ve involucrado en un accidente que casi lo mata; inconsciente yace dentro de su rover lunar para posteriormente regresar a la estación sin estar seguro de cómo llegó ahí.

Es entonces cuando descubre que tiene un clon, bueno en realidad son varios clones, dentro de la misma estación para poder reemplazarlo en caso de algún imponderable. Ahí es cuando empieza a dudar de si mismo, del papel que ha jugado durante esos casi tres años, y más aún , dudará del eventual futuro que le espere cuando vuelva a la Tierra … de la que parece haber estado alejado no tres años sino 12 … y en dónde quizá ya exista también un clon reemplazandolo en casa.

No les voy a venir a contar el final, si pueden véanla, no se arrepentirán … a menos de que no les guste el género de ciencia ficción, pero si les voy a venir a platicar de mi perspectiva acerca de esta parte final. Básicamente el film retrata la manera en la que las grandes corporaciones tratan a su personal, pero desde un enfoque un tanto surrealista. En general, para estas grandes empresas, los empleados no somos más que recursos que pueden renovar cuando a ellos mejor les convenga, y nosotros como empleados no alcanzamos a ver toda la imagen porque estamos en un lugar tan oscuro (nuestra cotidianidad) que somos incapaces de ver la triste realidad. Sí, triste pero cierto, se los digo yo que espero no volver jamás al lado oscuro de la luna.

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