¿Qué llevar en una salida en bicicleta (MTB o Ruta)?

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Bueno, pues yo soy de esos ciclistas que cuando toman su bicicleta se dejan llevar por el momento y no reparan en qué tan lejos de casa llegarán. Desde finales del año pasado me di cuenta que no soy un ciclista que pueda afrontar carreras de manera adecuada, dirían por ahí “ya estoy viejo”, y en realidad no, pero durante 7 largos años dejé de hacer bicicleta por completo y pese a que ya llevo 5 rodando con mucha constancia no tengo la capacidad (ni el tiempo, ni el dinero, mi muchas cosas más) para rodar competitivamente. Así que este año lo afronto con una idea completamente distinta: rodar, rodar y rodar, sin preocupaciones, sólo por el gusto de montar la bicicleta. ¿30, 40, 60, 80, 100 km? no hay problema, si no me sobre-esfuerzo puedo digerir muy bien esas distancias … ¿pero la bici será capaz de hacerlo?

En una carrera de MTB o de ruta incluso, si hay un fallo mecánico no hay mucho problema, bueno, me refiero a problemas para regresar a un punto seguro, porque finalmente o se corre en circuitos o por lo menos existe asistencia o respaldo que te puedan sacar de un apuro. Pero al rodar a campo (o carretera) abierta uno debe ser autosuficiente, de lo contrario te puedes llevar un gran dolor de cabeza: ¿te imaginas tener que regresar a casa a pie (y empujando tu bicicleta) por 30 km? lo he experimentado y les puedo afirmar que es la mierda más grande del Universo. Pero entonces ¿qué debemos llevar en una salida en bicicleta? tomando en cuenta una distancia considerable (más de 30 km) yo siempre llevo lo siguiente:

  1. Una multiherramienta: esto es vital, imprescindible dirían los letrados. No puedes ir allá afuera sin llevar la herramienta que te ayude a salir de un fallo mecánico. Esto de la “multi” no es otra cosa que una herramienta de tamaño y peso reducidos pero que tiene lo básico para salir adelante, es como una navaja suiza especial para ciclistas. En tiendas especializadas, Deportes Martí no es una de ellas, se pueden encontrar una gran variedad de modelos a precios que van desde los $150 MXN (unos $12 USD) hasta los $1000 MXN ($76 USD) dependiendo del modelo, fabricante, calidad y número de instrumentos de trabajo con los que cuente. Yo llevo un modelo básico, espero comprarme uno mejor apenas haya dinero extra en mis bolsillos. Como mínimo una “multi” debería tener destornilladores (de cruz y plano), llaves Allen (de las medidas más comunes en milímetros), algún dado, llaves españolas, navaja, por citar lo básico. Si lleva tronchacadena y desmontables la vida sería ideal.
  2. Un cuchillo / navaja plegable: hagan de cuenta la de Rambo pero en tamaño compacto. ¿Y esto para qué demonios? bueno, pues para lo que se ofrezca, en estos tiempos incluso hasta para defensa personal. Yo la he ocupado para cosas realmente necesarias: cortar ramas caídas que obstaculizan el sendero, retirar espinas de la llanta, cortar algo que puede ir desde una cinta hasta fruta, en fin. En tiendas de campismo venden modelos muy resistentes y ligeros a precios similares a los de una multiherramienta básica. Ya saben, esto es como un condón: mejor llevarlo contigo y no necesitarlo a necesitarlo y no traerlo contigo. Igual y si su “multi” trae una buena navaja se podrían ahorrar esto, pero siempre será de tamaño reducido, y en esto de las navajas / cuchillos aplica el “entre más grande mejor”.
  3. Cámara de repuesto: obviamente en buen estado y en la medida adecuada para tu cubierta (llanta, neumático, llámenle como quieran) que puede ser de 26 x 1.8-2.2 para las bicis de montaña tradicionales, 29 x 1.8-2.2 para las “tueninainers” que tanto abundan allá afuera, 650b x 1.8-2.2 para las 27 y medio que están llegando poco a poco al mercado, o bien las clásicas 700c de ruta. Yo en lo particular he ponchado tantas veces los últimos años que he perdido la cuenta, así que llevar una cámara siempre es prioridad. ¿Y que pasa si usted es burgués y trae tubeless o tubulares? No importa, todos estamos expuestos a ponchar y siempre será más fácil cambiar que parchar. Créame, no es nada agradable estar reparando una cámara bajo el sol en medio de un camino desierto.
  4. Desmontables: esas pequeñas levas o paletas de plástico que nos ayudan precisamente a desmontar la llanta de la rueda. Si la “multi” ya lo trae olvide eso, pero si no es algo a tomar en cuenta porque de nada sirve llevar un repuesto de cámara si no vamos a poder quitar la dañada. Yo tengo un juego de tres de la marca Topeak, me costaron $30 MXN y me han sido de mucha utilidad, si lo suyo es ahorrar espacio y cargar únicamente lo indispensable lleve sólo un desmontable para MTB y dos para ruta.
  5. Parches y su pegamento: así es, para reparar ponchaduras. ¿Pero no ya llevabamos la cámara para evitar esto? sí, pero uno nunca sabe: igual y cambias la cámara a 5 km de haber iniciado a rodar y ponchas esa o la otra llanta 20 km después, y entonces te quedarás tirado a la vera del camino. Yo llevo entre 3 y 4 parches pequeños con su respectivo pegamento, los hay autoadheribles nuevamente si lo nuestro es ir ligeros.
  6. Minibomba de aire o cartuchos de CO2: tal cual, para poder inflar el neumático una vez que hemos cambiado o reparado. En mi caso soy pobre, miserable en poco tiempo más si sigo a este ritmo decadente, y tengo una minibomba de Bontrager: la AirSupport. Igual, las hay de precios, tamaños, colores y sabores. Yo recomiendo algo pequeño pero funcional. Es decir: ni tan grande que nos cause un problema llevarla con nosotros ni tan pequeña que nos tardemos un siglo en llenar una llanta de aire. Los cartuchos de CO2 son pequeños recipientes cargados con dióxido de carbono que permiten inflar una llanta sin realizar bombeo alguno, la mayoría de ellos requiere un adaptador para la válvula que no siempre viene incluido con los cartuchos. No suelen ser baratos pero nos sacan del apuro sin esfuerzo alguno, el problema radica en que la mayoría son desechables y literal: estaremos pagando entre $100 y $200 MXN por rellenar un neumático, digno de la burguesía pues. Independientemente cual sea nuestra elección, yo recomiendo la bomba, deberemos verificar que la salida alimentadora coincida con el tamaño de la válvula (Presta / francesa = delgada o Schraeder / americana = gruesa) aunque la mayoría de las bombas se adaptan a ambas. Aquí la marca sí importa, elijan marcas reconocidas (Bontrager, Topeak, Serfas, Specialized, etc.) sobre modelos más económicos (Schwinn, Mikel’s), la diferencia ronda los $100 MXN y realmente lo valen sólo en utilidad pero también en durabilidad.
  7. Bidón con agua: o con bebida rehidratante como Gatorade. La cantidad o variedad depende de cada uno de nosotros, pero llevar líquido para beber siempre es algo necesario. Existen bidones de varios tamaños, yo uso los tradicionales de 750 ml, pero cada vez más tengo ganas de comprarme uno de 1 litro de esos que son térmicos. Si mi salida es de más de 30 km llevo dos bidones: uno con Gatorade de lima-limón y otro con agua simple. Siempre trato de ir hidratado, porque mi cuerpo lo necesita y voy bebiendo agua y Gatorade de manera intercalada. El agua también sirve para tirarte un poco en la cara o las piernas para “revivir” y hasta incluso para limpiar alguna herida en un accidente que eventualmente pudiéramos tener. Hay gente que lleva Coca-Cola por aquello del azúcar, algunos otros lo mezclan con agua, no es mala idea pero a mi no me va eso, Coca al terminar la rodada, y bien fría por amor de Dios. Se pueden reemplazar o complementar los bidones con una Camelbak que básicamente es una bolsa especial dónde puedes llevar líquido dentro de una mochila; es más costoso el chistecito pero sin duda debe ser útil y aporta seguridad porque no requieres soltar el manubrio para tomar tu bidón ya que una especie de válvula queda cerca de la boca para succionar el líquido sin mayores contratiempos. Me he visto tentado a comprar una de estas, pero su precio (de $500 a $1500 MXN) me ha desalentado, amén de que no me gusta llevar una mochila en la espalda a la hora de rodar en bicicleta. Igual y si me compro una algún día les platicaré mi experiencia. [Actualización: ¡ya me compré mi mochila de hidratación, échale un ojo a mi experiencia aquí]
  8. Geles energéticos, barras y/o comida: al realizar toda actividad física además de perder líquidos se pierden calorías y por lo tanto alimentarse para reponerlas en rodadas largas no es mala idea. Yo suelo llevar alguna barra de esas del supermercado, pero si eres Pro (o aspirante a Pro) puedes ir a una de esas tiendas de complementos alimenticios y vitaminas para adquirir barras energéticas y hasta geles, yo recomiendo los productos Honey Stinger (las usaba / publicitaba Armstrong, igual y hasta algo de EPO traen) o bien las PowerBars, ya si eres burgués échale un ojo a los SiS (Science in Sport) o los Born. En general son costosos pero útiles.
  9. Teléfono celular: ya saben, en esto de la bicicleta, aunque vayas a paso de tortuga, la mierda pasa, y quizá algún día te toque algo que te impida volver a casa por tu propio pie, así que un teléfono con saldo siempre será nuestro salvavidas. Nuevamente si eres burgués puedes llevar un smartphone con datos para en caso de perderte puedas recurrir al GPS y los mapas para volver al camino. Sea un iPhone 5 o un teléfono Nokia de lamparita, este deberá ir en una bolsa que lo proteja del polvo pero sobre todo de la humedad; en tiendas de ciclismo venden bolsas especializadas pero si eres pobre como yo puedes optar por una bolsa Ziploc de esas dónde nuestra madre nos ponía el sandwich para la escuela, funcionan básicamente igual pero te ves más Pro con tu bolsa de neopreno Topeak. Si andas por la vida rodando con un smartphone no sería mala idea que le pusieras una de esas fundas / carcasas de uso rudo que venden allá afuera, en caso de caída te pueden ahorrar un buen dolor de cabeza.

¿Algo más? sí claro, he visto gente que lleva un pequeño botiquín de primeros auxilios, un eslabón rápido de emergencia para cadena, una patilla de cambio, un trozo de hule por si se raja alguna llanta, entre otras cosas. Lo del botiquín no es mala idea, por lo mismo del teléfono celular, pero yo soy de esos que no quiere pensar en que las cosas puedan salir tan mal como para necesitar asistencia médica, aunque creo que sí es muy necesario, no sé si algún día lo llevaré, les soy sincero. Lo de las refacciones me voy por las probabilidades, que son muy bajas para el caso de que fallen la cadena, el cambio o la llanta, al menos si está en buen estado. No lo menciono porque por defecto deberíamos llevar un casco, un par de gafas de sol (si son fotocrómicas eres todo un patrón), guantes y luces si fueran necesarios. Lo que si llevo, muy de “a fuerzas” es un chaleco fluorescente y con reflejante (sí, de esos que usan los trabajadores de la construcción) cuando circulo por carreteras con tráfico intenso por aquello de evitar el “uyy joven ya lo atropellé, es que no lo vi”, aunque con estos conductores idiotas de nuestros tiempos uno ya no sabe.

¿Y dónde llevamos toda esa mierda? exacto, por eso les digo que hay que ser prudentes en lo que vamos a llevar, digo igual y me llevo a mi perro pero ¿dónde carajos lo echo? Hablando en serio, el secreto está en distribuir el material, en mi caso yo llevo el teléfono, la bomba, el cuchillo y las barras / geles en las bolsas traseras del jersey de ciclismo, que por cierto son tres y muy útiles, reemplace su camiseta del América (o de las Chivas o del equipo de fútbol al que le vaya) por un genial jersey de ciclismo, que además de hacerlo lucir Pro le ayudará a llevar su material. El resto lo llevo en una bolsa especial para bicicletas que va colocada debajo del asiento y amarrada al poste. Les soy sincero: la cámara no me cabe en la bolsa porque uso una de ruta / triatlón algo pequeña pero aerodinámica, así que mi cámara va atada al poste del asiento, debajo de mi bolsa, con cinta aislante. Una mochila Camelbak nos sería muy útil también para llevar todo esto, así que si su presupuesto se los permite adquieran una, he escuchado que para la mayoría de la gente no le causa una incomodidad portarla. Generalmente las minibombas traen una base plástica que les permite ser instaladas por debajo de un porta-ánfora (porta-bidón) y hacer que la bici la lleve en lugar que nosotros, yo lo hice por un tiempo pero me es más funcional llevarla en el jersey. Finalmente otra idea genial sería comprar o jubilar alguna ánfora para agua y en lugar de llenarla de líquido que nos sirva como contenedor de nuestro material, una ánfora de 1 litro sin problemas podría albergar todo nuestro equipo, aunque iría saltando todo el tiempo, principalmente en montaña, y sacrificaríamos una botella con líquido, cuestión de gustos.

Finalmente, en el caso de la herramienta y las refacciones: de nada nos va a servir llevar toda esta parafernalia si no sabemos usarla. Sugiero, si eres nuevo en esto, que ante una salida larga primero ensayes en casa a cambiar una llanta, a parcharla, a ajustar alguna pieza, en fin, lo que se pudiera necesitar. Y ahora sí, ya para despedirme, si requieres algo más de información en algún apartado, escribe en los comentarios y te responderé lo más pronto que pueda, en algo te podré ayudar, al final de cuentas ya llevo rodando unos 18 años en total … ¡gradísima mierda! creo que si estoy viejo ya, ni modos, la ley de la vida. Nos vemos en el camino.

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