Ciclismo urbano: Bicicleta híbrida, la mejor opción

BMC Alpenchallenge AC01 - 1

Harto, cansado, aburrido y decepcionado del automóvil como medio de transporte urbano para ir / regresar del trabajo, desde el año 2012 he buscado la manera de dejar el auto en casa lo más posible y buscar medios alternativos. En mi ciudad (Tehuacán, México) el transporte público es una reverenda mierda: relativamente barato pero de mal servicio, pésimos (estúpidos) conductores, unidades de transporte sucias y en deplorable estado mecánico, con lo que uno va en constante peligro de accidente; por lo que caminar siempre es una “buena” opción considerando que esta ciudad tiene un diámetro promedio de máximo 10 km, sin embargo decae como opción viable cuando vemos los problemas de inseguridad incluso en pleno centro histórico y sobre todo por mi tipo de trabajo que no tiene horarios fijos y debo ir de un lugar a otro en poco tiempo. Entonces mi decisión fue obvia, lo que hasta antes de esto era mi deporte, mi pasión y mi actividad recreativa favorita ahora se convertiría en mi medio de transporte.

Comencé a rodar en bicicleta propiamente dicho a mediados de los noventas, cuando la “moda” eran las bicicletas de montaña (MTB) con suspensión en la tijera, y hasta 2008 no me había subido a algo distinto; obviamente por las carreras, conocía las bicicletas de pista y las de ruta, pero nunca había estado del todo interesado en ellas. No fue sino hasta 2009 cuando pude hacerme de mi primer modelo de ruta.

Para los menos entendidos, una bicicleta de ruta difiriere de una de MTB principalmente por la geometría, es decir las formas triangulares que se adoptan en su cuadro, los ángulos, las longitudes y las proporciones; todas estas haciendo que la posición sobre una de ellas sea algo incómoda pero sumamente efectiva para rodar largas distancias y sobre todo a altas velocidades. Obviamente otra diferencia es  el tipo y tamaño de rueda, siendo las de las MTB más anchas y en diámetros de 26, 27.5 y 29 pulgadas, mientras que las de ruta son considerablemente más delgadas y en un diámetro intermedio comparado a las opciones de una MTB.

Specialized Venge Campagnolo - 1

El ejemplo de la foto es una bicicleta de ruta tope de gama, una Specialized S-Works Venge.

VPace Black - 02

En este caso, una MTB, también de alta gama construida en fibra de carbono al igual que la Venge.

Además de las obvias diferencias dado el enfoque carretera contra terracería, la geometría de una bicicleta dicta mucho su manejo además de la calidad de rodada que uno experimenta sobre ella. En general las MTB son más “reactivas”, es decir, puede uno manejarlas de mejor manera, son más dóciles dirían los aficionados al deporte ecuestre, en general uno puede hacer movimientos más bruscos sin pagar las consecuencias. Por otro lado las de ruta son más rápidas, están hechas para volar sobre el pavimento, pero en su contra tienen que todo el tiempo vas en una posición algo incomoda y sobre todo que cualquier imperfección en el piso se siente inmediatamente.

Hace dos años y medio, cuando inicié en esto de rodar para ir al trabajo, mi decisión fue mesurada, elegí la bicicleta de montaña porque mi posición además de ser más cómoda era más segura en el tráfico al no ir tan agachado como tradicionalmente se va en una de ruta; sin embargo en mi contra jugaría el peso y la manera en la que ruedan sobre pavimento unos neumáticos hechos para tierra, aunque siendo estrictos y apegados a la verdad, las calles de Tehuacán parecen más un sendero de terracería que un segmento asfaltado por el infinito número de baches, hoyos, topes y en general imperfecciones del terreno; por lo que la horquilla, entonces jugaría también a mi favor.

De cualquier forma, al ser un 25 – 30% más pesada que la de ruta, en las subidas pronunciadas que me toca afrontar de regreso a casa (en 6 km subo 200 metros) el esfuerzo es considerable. Por ejemplo, en mi bicicleta de ruta el recorrido de regreso en promedio lo hago en 20 minutos a un ritmo normal, en contra en la MTB tardo entre 35 y 40 minutos con un esfuerzo superior. Además del peso, la relación de los cambios son otro factor que juegan en contra en el ciclismo urbano para el caso de la MTB, sin meterme en conceptos muy rebuscados, diré que se aprovechan más la velocidades en una bici de ruta que en una de montaña a la hora de subir pendientes en la ciudad.

De esta manera, cada una de las bicicletas, ruta y MTB, tienen aspectos a favor y algunos en contra, encontrando el balance justo tendríamos la bicicleta perfecta. De la de ruta me quedaría indudablemente con sus neumáticos, aunque si fueran algo más anchos absorberían muy bien las irregularidades del camino, el peso es otro aspecto a su favor. De la MTB, elijo la geometría y el manubrio recto, ambos ideales para afrontar las vicisitudes propias de las urbes modernas, si no hay demasiada pendiente, el grupo de velocidades también podría ser una opción.

Y entonces “descubrí” las bicicletas híbridas. No es que no existieran antes o que yo no las haya visto, pero simplemente no me interesaban. Las miraba como la clásica bici de “entusiasta ciclista de fin de semana”, en definitiva una opción no apta para mí acostumbrado a la montaña y la ruta. Sin embargo esta bicicleta llamada SUB 10 fabricada por Scott me voló la tapa de los sesos.

Scott Sub 10 - 2

Tiene una geometría más propia de MTB que de ruta, pero indudablemente tiene aspectos que la hacen ser similar a la de carretera: ruedas 700, horquilla rígida y un tubo superior del cuadro algo recto que la hace quedar en un punto intermedio entre montaña y carretera, en palabras claras: la bicicleta ideal para la ciudad si le agregamos el hecho de que tiene discos de freno y unas velocidades muy aptas.

Y entonces caí en cuenta de que muchos fabricantes, desde Alubike hasta BMC Racing tienen esta opción en sus catálogos, lo que las hace aptas para prácticamente cualquier presupuesto. La bicicleta que aparece como portada de esta entrada es una BMC Alpencallenge AC01 que pese a ser de aluminio nada le pide a sus hermanas de montaña o ruta fabricadas en carbón de alto módulo, pero por ejemplo, Specialized si maneja entre su oferta una bicicleta híbrida de carbón con un terminado muy racing: la Sirrus LTD y Sirrus LTD SL4. En conclusión, en esto de las híbridas tenemos un enorme abanico de opciones para todos los bolsillos y desempeños de tal manera que cualquiera de estas bicicletas que forman una ofertan tan nutrida como la ruta o la montaña puedan representar nuestro caballo de batalla para esto de la transportación urbana.

Oferta en México

Alubike, marca mexicana de buena calidad y precios contenidos, tiene un modelo: la Spicy, en dos configuraciones, una básica y la “Nexus” que sería mi recomendación, porque por $9200 (pesos mexicanos) te llevas una bicicleta con cuadro de aluminio 7005 con horquilla SR Suntour con amortiguación, un buen grupo de cambios (Shimano Nexus) y accesorios muy “commuters” que van desde unos guardafangos hasta un utilísimo portabultos trasero.

SPICY_NEXUS

Trek por su parte tiene una oferta más amplia con su modelo FX, todos con horquilla rígida pero con algo más de calidad que Alubike. La 7.2 FX Disc sería mi elección. Por mil pesos más que la Spicy te llevas un mejor cuadro y mejores componentes, estos firmados por Bontrager en lugar de Vital que es la marca que equipa a Alubike. En contra, nuevamente la tijera rígida para aquellos que les moleste el golpeteo producido por el terreno, y claro: la falta de accesorios. El grupo de cambios está más orientado al MTB que a la ciudad, un punto a tomar en cuenta.

Asset_170575

Finalmente Specialized no se queda atrás y tiene a la Sirrus, aunque en un escalón arriba por precio. Por el rango de precios citado en los dos modelos previos nos podemos llevar la Sirrus Sport, que además de tener también una horquilla rígida tan sólo nos ofrece frenos en V y un grupo de cambios algo más orientado al MTB. A favor tenemos una geometría más rápida. Si queremos discos de frenos y mejores componentes hay que sacar la tarjeta de crédito, algo común en la marca de Morgan Hill.

80e9_61_sir_sport_blk_gry_blu_spzld_13_z¿Mi elección? si tuviera que elegir entre las tres, y mi presupuesto me lo permitiera optaría por la Trek, creo que los mil pesos extras no se sienten tanto y sería cuestión de irla equipando poco a poco. La Alubike no es mala opción, pero la Trek va más con mi forma de rodar en la ciudad. La Specialized sinceramente si me decepcionó.

¿Algo más accesible?

El dinero siempre será un problema para mí, es lo malo de ser pobre. Pero siempre podemos ser creativos y encontrarle solución a los problemas. En mi caso, tome mi bicicleta de MTB, misma que compré en forma de cuadro (no es Scott, simplemente tiene las calcomanías) y que he ido equipando con componentes no tan costosos pero eficientes. Le quité los neumáticos Specialized Hardrock’r que usaba para montaña habitualmente y en su lugar instalé unos Vuelta Italia Terracota para pavimento. El mayor cambio pasa por la superficie lisa, más apta para ciudad, que al sustituir a los “gajos” o “tacos” típicos de la montaña causan una rodada más propia para ir de un punto A a un punto B dentro de la ciudad. Algo a tomar en cuenta es que pasé de tener un neumático 26″x1.95 a uno 26″x1.5 por lo que el área de contacto se reduce notablemente, algo que puede ser un inconveniente para aquellos ciclistas menos experimentados.

Scott Prototype 2014 - 4

Sólo invertí $220 por el par de llantas, aunque eso sí: apliqué mucha paciencia para montar esos neumáticos delgados en unos aros hechos para equipar mucha mayor cantidad de goma. El secreto pasa por quitarle todo el aire a las cámaras y proceder a montarlas con mucha precaución, nada del otro mundo. Y listo, por una fracción del precio se puede tener una decente bicicleta híbrida para cambiar ese mal hábito llamado ir al trabajo en auto. Si ya tienes una MTB y quieres volverla algo más urbana intenta esto de cambiar los neumáticos, te aseguro que es un gran paso adelante. Estas llantas se pueden comprar en cualquier sucursal de Benotto o en sus distribuidores y se usa la misma cámara de las llantas anteriores.

Anuncios