Made in China

clmbsk1 Por los deportes que practico desde que era yo un adolescente (ciclismo, carrera a pie y béisbol) necesito usar gafas de sol como protección. Y desde siempre (me refiero a mediados de la década de los noventas) me ha cautivado la marca Oakley. Recientemente le mostraba a una persona mi “colección” de gafas, estando compuesta en un 90% por modelos Oakley, y la pregunta fue obvia: ¿por qué te gusta tanto esta marca? Regresemos un poco en el tiempo para averiguarlo. jacket2 Mis primeros Oakley (allá por 1997) fueron unos EyeJacket negros, idénticos a los de la foto de arriba. Recuerdo haber visto a varios beisbolistas, ciclistas, atletas de pista y hasta pilotos de autos de carreras usarlos y pensar ¿qué tienen esos lentes que los usan todos? Al poco tiempo pude comprarme unos gracias a mi madre y descubrí que además de un diseño excepcional, eran ideales para la práctica de todo deporte por su comodidad y que además filtraban sobresalientemente los rayos ultravioleta. Finalmente eran realmente duraderos gracias a su alta calidad. Los usé cada día de 1997, 1998 y 1999 hasta que en el 2000 los reemplacé por unos Straight Jacket, ese mismo año alguien me regaló unos Five, que eran un modelo menos deportivo y más casual. DSCF0004 Para 2002 pude comprar los Twenty Fire Iridium de arriba, simplemente mis gafas favoritas de todos los tiempos. En ese mismo año me compré mi segundo par de lentes casuales, unos Four S, que incluso todavía uso con cotidianidad a pesar de sus 12 años de vida, así de durables son (¿eran?) estas cosas. Siempre quise tener unos Oakley Zero, mismos que se editaron a principios de la década de los noventas, pero dado que yo era una niño en ese entonces no pude comprar. En 2006 me pude hacer de una reedición de dicho modelo y fui la persona más feliz del mundo: 5556668304_01ce24e70a_o Desde mediados de la década pasada he tenido unos Five 3.0 Ducati, unos Crosshair y más recientemente unos Jupiter Squared para uso casual (y claro: subir al podium a recoger el respectivo trofeo). Para uso deportivo unos Splice y otros Minute reemplazaron a mis Twenty, posteriormente llegaron los clásicos M-Frame, su reemplazo natural fueron unos Radar Path y otros Radar Razorblades, complementados por dos Flak Jackets para correr y para MTB. Para 2011 llegaron a mis manos la joya de la corona: unos Jawbone (hoy llamados Racing Jacket) en una exclusiva versión Infrared con lentes Transitions: 100_1221 Por último, este año pude hacerme de unos Oakley Fast Jacket Custon en color naranja que son realmente preciosos. Mis favoritos actualmente: 2014-07-02 19.48.01 Diseño, comodidad, prestaciones y protección, por eso me gusta tanto Oakley, ¡ah! claro, y también porque los usan Nino Schurter, Jaroslav Kulhavy, Jan Frodeno, Vincenzo Niballi y todos los pro del mundo. Y si usted estimado lector se pregunta, ¿cómo le hago para tener tantos lentes? bueno la gran mayoría son patrocinio: alguien me los da para usarlos, así de sencillo, de otra forma sería imposible tenerlos debido a su alto costo, además recuerde que han pasado casi dos décadas desde mi primer modelo. En este mismo orden de ideas, allá por 2005, un familiar mío me regaló un marco para lentes oftálmicos, los Oakley Sine: 100_0040 Estos fueron mis lentes de aumento desde aquél lejano 2005 hasta la semana pasada. Su precio fue alto, pero creo que lo valieron, porque hasta marzo pasado permanecieron intactos. Recibieron dos cambios de mica por actualización en mi graduación y ahí seguían como si nada hasta que se me cayeron y se rompieron del centro. Los reconstruí con pegamento especial, una lija de agua y mucha paciencia, pero no quedaron iguales. Después de más de 3000 días de uso, era justo momento de jubilarlos. Mi elección para su reemplazo sería obvia: otros Oakley. Y dada mi afición ¿obsesión? al ciclismo de ruta, me decanté por los Crosslink del Team Sky, sí, esos que usaba Mark Cavendish en sus años con el equipo británico: maxresdefault Fui a mi óptica de confianza, los pedí, me hicieron el examen de la vista correspondiente y ¡voilà! a esperar dos semanas para que me llegaran, habiendo pagado previamente una cantidad infame de dinero por ellos, pero finalmente pensé: “es mi vista y si me van a durar, ya no 8 años, 5 por lo menos, pues adelante”. En el intermedio de que los pedí y de que me llegaron, me paré por mi tienda de ciclismo local cotizando un par de ruedas para MTB, desilusionado por no poder comprarlas antes de salir me paré en la vitrina de gafas echándoles un vistazo a los Bollè, esos que equipan al Orica GreenEDGE del Pro Tour. Mi mecánico estrella me hizo plática al respecto: “llévatelos, están muy padres”, a lo que respondí en broma: “sí, están padres pero yo uso Oakley nada más, tengo hasta para subir al podium con ellos”, a lo que me replicó “pero los Oakley son chinos, estos Bollè son italianos”. ¿Chinos? ¡imposible! exclamé, todos los Oakley que tengo, que no son pocos, tienen la leyenda “Made in the U.S.A.” y no creo que una marca del prestigio de Oakley mienta al respecto, aunque sí debo de confesar que los modelos de años más recientes, a partir de 2009 usan bolsas limpiadoras y estuches provenientes de China. Me quedé con la duda, a lo que finalmente pensé: “si Oakley hace sus lentes en China actualmente ¿qué sentido tendría pagar la infame cantidad de dinero que piden por su mierda?”. La semana pasada me llegaron mis lentes de aumento, al calor del momento me los probé, verifiqué que todo estuviera en su lugar y listo, me fui de la tienda feliz de la vida. Cuando se los mostré a mi mujer para que los viera inmediatamente me dijo: “mira, hechos en China”. ¡¿En serio?!, ¡puta mierda!, tal cual, estos hijos de puta de Oakley ahora manufacturan sus gafas en China, desconozco si sólo las de prescripción (de aumento pues) o toda su línea, lo cual independientemente de ello, me parece una mentada de madre. Y aclaro, mis lentes son 100% originales, adquiridos directamente con un distribuidor oficial de Oakley en México. Les daré el privilegio de la duda, usaré estos Oakley Crosslink hechos en China. Pero indudablemente, me funcionen bien o no, creo que no volveré a comprar jamás un par de esta marca. Por experiencia, usted estimado lector y yo sabemos que lo hecho en China tiende a no ser lo mejor del mundo, y sí, también lo sé: marcas como Trek, Specialized, SRAM, Apple y otras, diseñan sus productos en Estados Unidos y los manufacturan en China, pero esto debería traer consigo una disminución en costos para el comprador final. Pero para Oakley esto no es así, vaya mierda: siguen igual de costosos pero ahora los hacen en casa-de-su-puta-madre. ¿Y qué usaré en años venideros? pues mientras yo tenga que desembolsar el dinero por las gafas creo que me decantaré por Rudy Project, son de precio similar a los Oakley, con un diseño efectivo y muy ad hoc al ciclismo. Ahora que si me los siguen patrocinando, entonces uso lo que me den, hasta de esos Truper pues. Actualización 29/diciembre/2014. Así se ven después de medio año de uso extensivo: 2014-12-29 22.52.00

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