Mochila de hidratación para Ciclismo

at the third round of the Enduro World Series, Les 2 Alps, France

En una entrada previa tocaba el tema de toda la parafernalia que resulta indispensable transportar con nosotros durante una salida en bicicleta. Tras realizar una lista, bastante conservadora, surgía la pregunta “¿y dónde voy a guardar todo eso?”, mi recomendación era ser creativo y sobre todo equilibrado, colocar algunas cosas en las bolsas traseras del jersey, algunas otras en una bolsa especial para sillín y el resto en el cuadro de la bicicleta. Sin embargo surgió la alternativa de llevar con nosotros una Camelback, nombre genérico que le hemos dado a las mochilas de hidratación específicas para el ciclismo.

Camelback es una marca registrada, pero en la actualidad se usa de manera generalizada como en su momento pasó con el término Walkman o Discman (marcas registradas de Sony) para referirse a todo reproductor de música portátil, y como actualmente ocurre con el iPhone o el iPad; a toda tablet sobre la faz de la Tierra hay gente que simplemente le llama “el aipad”. El hecho de que Camelback resulte un nombre tan popular en el argot ciclista se remite a que tienen productos realmente buenos, aunque igualmente costosos, pero allá afuera existe una oferta realmente variada y para todos los bolsillos. Ahora que si de calidad hablamos, a la altura de Camelback hay decenas de marcas como Lezyne o Evoc.

La gran diferencia entre una mochila de hidratación para ciclismo y un backpack común radica precisamente en el hecho de llevar un recipiente para líquido y su respectiva manguera de suministro, lo que facilita mantenerse hidratado en todo momento. Además, al estar concebidas para la práctica del deporte su diseño resulta más ergonómico y sobre todo específico para la práctica del ciclismo o incluso del senderismo, amén de ciertos aditamentos sumamente útiles y unas dimensiones idóneas. Aunque desde mi óptica muy personal, estas backpacks son específicas para cierta clase de ciclismo, considero que el Cross Country y la Ruta/Carretera no son disciplinas aptas para este material. Estas mochilas son más propias de Cross Country Maratón, Cicloturismo, ciclismo de aventura y Enduro, esta última disciplina que ha explotado en los últimos dos años. Yo llevo desde finales del mes de abril usando una de estas mochilas con regularidad y es momento de contar mi experiencia.

Enduro

El principal obstáculo para tener una siempre fue el precio, se me hacía obsceno tener que pagar casi $1000 (pesos mexicanos = $ 80 USD) por una simple mochila. Así que logré conseguir un modelo de Outdoor Products por una fracción del precio en Walmart. Después descubriría que era un modelo más orientado para senderismo o trail running, pero finalmente cumpliría el objetivo de adentrarme en este mundillo de las mochilas de hidratación.

Outdoor Hydrapack

El modelo en cuestión es el Outdoor Products Kilometer, me llamó la atención (además del precio) por la calidad de sus materiales, principalmente el de la bolsa para el líquido, la capacidad de la misma (2 litros) y su tamaño compacto. Otro prejuicio que tenía sobre llevar una mochila en la bicicleta era la incomodidad y el peso, así que dado el diseño y tamaño me pareció, nuevamente, la opción ideal. La primera salida con ella a la espalda fue en una mañana templada con alrededor de 53 kilómetros de cicloturismo por los senderos cercanos a mi ciudad. Ninguna queja, sólo recordé que la llevaba puesta cuando necesitaba líquido.

A su favor también juega el hecho de que incrementa notablemente la seguridad y comodidad, puesto que tomar la manguera y llevarla a la boca es algo realmente simple y sólo nos retira la mano del manubrio por un segundo, cosa muy distinta a cuando uno intenta hidratarse mediante una ánfora o botella anclada al cuadro. Incluso durante vertiginosos descensos a más de 45 km/h tuve la oportunidad de hidratarme sin demasiado riesgo.

Finalmente durante el mes de junio llegó la prueba de fuego: una salida tipo maratón, unos 72 km directo a la sierra con casi 800 metros de ascenso y unas 6 horas empleadas. Inicié alrededor de las 7 de la mañana concluyendo casi a la 1 de la tarde, con una temperatura en promedio de unos 37 grados celsius. Aquí vino el primer inconveniente: el agua se calienta tras un par de horas rodando bajo el sol, no importa que tiempo la hayas dejado en refrigeración antes de la salida. Al final del día estaba bebiendo “caldo” en lugar de agua, pero al final del día era líquido y siempre se agradece.

Otro inconveniente es que el agua, no he usado bebida isotónica (Gatorade) hasta ahora, adquiere un sabor a plástico bastante desagradable. He leído técnicas para revertir esta situación pero aún no las he intentado, no sé si sea algo generalizado o exclusivo de esta marca o del modelo dada su orientación económica, pero nuevamente, bajo el calor sofocante siempre son buenas unas gotas de líquido con sabor a lo que sea.

Como era de esperarse, por su tamaño realmente compacto no le cabe nada, y cuando escribo nada es realmente nada, no le puede uno introducir una cámara de repuesto, ni el kit de reparación de ponchaduras, mucho menos herramienta o la bomba de aire. Pero esa era la idea, que simplemente me funcionara para hidratación.

Pese a los inconvenientes me ha parecido una gran inversión. Desde hace un par de semanas la he jubilado de la práctica de ciclismo y ahora la utilizo para el trail running, y aquí muchas virtudes más salen a relucir, principalmente enfocadas a su utilidad y comodidad, y dado que mis recorridos son cortos, algo más de 50 minutos justo al amanecer, el agua siempre permanece fresca.

Ya me hice de una backpack específica para ciclismo, ¡y aún más económica! Su tamaño apenas es mayor, aunque tiene una forma que aparenta ser menos cómoda, en una breve salida el fin de semana, me pude dar cuenta de que para nada resulta incómoda. Los materiales de construcción no tienen tanta calidad pero la capacidad para transportar agua es idéntica. A su favor está el hecho de que le cabe todo, ¡absolutamente todo!: tiene compartimiento para la bomba, la herramienta, la cámara de repuesto, los parches, el teléfono portátil y hasta algo de comida, es más, afuera de la mochila tiene una red muy útil para acomodar un rompe-vientos doblado o hasta una chamarra delgada.

Ridgeway

El modelo en cuestión es una Kelty en el modelo Ridgeway, fue adquirida la semana pasada en Sam’s Club (vivo en México, por cierto) y la hay en un discreto azul y este naranja no tan llamativo. No es la Evoc que usa Steve Peat, ni la Lezyne de Cédric Gracia, pero por lo que paga uno creánme que es una gran opción. Ahora que si su presupuesto se los permite pues vayan corriendo y cómprense no una, sino dos Camelback, tres si pueden y me regalan una.

Ya para terminar les dejo un video dónde la leyenda (del 4X, Downhill y ahora Enduro) Cédric Gracia habla de la importancia de llevar una bolsa de estas al ir a practicar MTB, si lo tuyo no es el inglés, te platico brevemente que Gracia nos señala que es trascendental llevar papel higiénico en la bolsa, porque una vez le dio diarrea en medio de la montaña y tuvo que regresar a casa sin un calcetín, todo un caballero el señor Dirty Sanchez.

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