El primero en decirle “Adiós” a la Scuderia

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El sueño de todo piloto de automóviles (y los que nos conformamos con tener un simulador de carreras) es correr en Fórmula 1, pero ya estando en F1 hay algo que aún se desea con más ahínco, y eso es correr para la Scuderia. Todo aquel que se jacte de decir que “le gusta la F1” sabe que el equipo Ferrari es, sin lugar a dudas, el mejor equipo de todos los tiempos; porque aún en esos tristes años (los “años malditos” de 1979 a 1999) dónde el equipo italiano sólo aspiraba a subirse a un pódium como mejor resultado, todos, sí, todos querían ir al cavallino rampante.

Y por todos incluyo a Alain Prost, que tras sus  tres campeonatos ganados (antes de 1990) recaló en el equipo de Maranello aún a sabiendas que difícilmente igualaría lo que había hecho en años previos en McLaren. Y así fue: un segundo lugar en 1990 y un tercero en 1991 fueron sus resultados en los campeonatos mundiales de esos años con Ferrari. Lo más importante que logró vestido de rojo fue darle la victoria número 100, pero estoy seguro de que el francés no se arrepiente, porque a final de cuentas, corrió para Ferrari, y eso no todos lo pueden decir.

Así pues, después de que Eddie Irvine rompiera la “maldición” en 1999 logrando el Campeonato por equipos llegó la bonanza a la Scuderia: cinco campeonatos consecutivos con el káiser Michael Schumacher, con igual número de coronas por equipo. Y entonces en 2005, un joven Fernando Alonso rompería la hegemonía de los italianos.

Tras la era Schumcher era lógico que los cielos se nublarían en Maranello, así como no puede llover siempre, tampoco el sol puede irradiar con todo su esplendor eternamente, aunque la sequía sólo duraría un par de años, mismos que estarían bajo el régimen del mismo Alonso potenciado por Renault. El reemplazo de Schumacher sería Kimi Raikkonen, y haría lo que el alemán no pudo concretar en 1996: ganar un titulo para Ferrari en el primer año y con ello regresar la gloria a Italia en 2007. En el 2008 Felipe Massa estaría a una curva de repetir el logro del finlandés pero Hamilton le arrebataría el título de manera por demás dramática.

En 2009 llegarían ahora sí los negros nubarrones a Maranello: una sola victoria obra de Raikkonen; una seria lesión para Massa y un gris cuarto lugar como equipo en ese año. La respuesta de Ferrari fue enfática y al mismo tiempo errónea: traían a Alonso para regresar a la senda de la victoria, pero por otro lado mantenían a Massa aparentemente por lástima o como recompensa tras su terrible accidente del año pasado. Para 2010 le rescindirían el contrato a Raikkonen y este partiría a WRC y a Nascar con pésimos resultados. Llenos de renovadas esperanzas afrontaban la nueva década intentado que fuera tan buena o mejor que la pasada.

El resultado final no pudo estar más alejado de lo esperado. Sin embargo en 2010 todo iniciaba bien, y no fue sino hasta el último Gran Premio en Abu Dhabi dónde todo se derrumbaría. Por una mala decisión del ingeniero de Alonso (otrora de Schumacher) el piloto asturiano perdería dramáticamente el título a favor de otro alemán: Sebastian Vettel. Y en lo posterior, Ferrari nunca pudo estar de nuevo a la palestra. 2011, 2012, 2013 y ahora 2014 fueron temporadas llamadas a ser dominadas por Fernando Alonso para que consiguiera en primera instancia su tricampeonato, posteriormente el tetracampeonato y ¿por qué no? optar por igualar a Schumacher con siete títulos. Nunca sería posible. En todos esos casos, excepto este año que todo indica que Mercedes se llevará la gloria, Red Bull Racing y Vettel destruirían las esperanzas rojas con suma autoridad.

El día de hoy, y tras meses de haber tomado la decisión, Fernando Alonso ha anunciado que deja a la Scuderia Ferrari Marlboro cuando aún tenía un contrato vigente. Alonso ha hecho lo que nadie en la historia, y con justa razón: ha desairado a Ferrari por no estar a su nivel. Tras cinco temporadas y once victorias su historia en común ha finalizado, como debió ser desde hace mucho tiempo. Puede ser Ferrari, pero definitivamente hoy está tan perdida como en los peores años de las décadas de los ochentas y noventas. Muchos dirán que la decisión de Alonso es una estupidez: “nadie se va de Ferrari y menos con un sueldo como el que percibe”. Yo considero que Alonso es un gran piloto y no merece estar en esta carencia de resultados por un auto mediocre y un pésimo equipo, Alonso es el mejor de la era posterior a Schumacher … ¿mejor que Vettel? ¡claro!, mucho mejor.

Y curiosamente Vettel irá a cubrir su lugar a Ferrari. Si el auto rojo no mejora dramáticamente la historia juzgará seguramente a Vettel como un piloto que sólo ganaba cuando el auto y Adrian Newey se lo permitían, ya hay vestigios de ello: este año no ha ganado aún cuando su coequipero si lo ha logrado, pero el paso de Vettel por Ferrari lo puede confirmar. Regresando a Alonso, su decisión ha sido la mejor para él y eventualmente lo será para Ferrari misma: Alonso seguramente recalará en McLaren y con el apoyo de Honda igualará eventualmente a Senna y a Prost en el número de campeonatos; por su parte Ferrari recibirá el balde de agua fría que tanto necesitan, y seguramente mejores tiempos vendrán. A veces, terminar un camino conjunto es lo mejor que le puede pasar a ambas partes.

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