Sobre el libro que escribo

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Hace algunos meses, en junio para ser más preciso, anunciaba con bombo y platillo en Facebook que estaba terminado el primer Capítulo de mi libro, y hubo reacciones de todo tipo: desde aquella dónde alguien me pedía una copia autografiada cuando estuviera terminado hasta el escéptico que me invitaba a detenerme con mis bromas. ¿Yo escribir un libro? ¿en serio? y en todo caso ¿sobre qué trata este libro?

Vayamos por partes. Sí, en efecto, estoy escribiendo un libro, cuando suelo tener minutos libres y no puedo salir a montar mi bicicleta, tomo mi computadora y suelto la verborragia. Pero no me mal entiendan queridos lectores, yo sé perfectamente que no soy un premio Nobel de literatura, y que a duras penas sé redactar con coherencia, además comprendo perfectamente que deben haber pocas personas que quieran leer dicho ensayo, pero como decía Oscar Wilde:

No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo.”

Bueno, en mi caso yo voy a seguir escribiendo mi libro aún cuando yo sea el único que lo termine por leer. No sé si lo estoy redactado correctamente, trato de apegarme a ciertas reglas de escritura que recuerdo de mis años en la preparatoria. Y con ello espero que no resulte tediosa mi narrativa. De hecho, recién cuando terminé el primer capítulo se lo envié a mi primer jefe (de la era como ingeniero) y me hizo el enorme honor de redactar el prólogo, dándome buenas críticas por mi improvisado trabajo. Al ser él una persona apasionada de la literatura me quedo tranquilo por lo realizado.

Ahora bien, ¿y de qué demonios trata mi libro? contextualizo: a inicios de 2006 entré a trabajar a una empresa transnacional dedicada al mantenimiento y proyectos industriales, así como a la automatización y domótica. En ese entonces apenas llevaba un año como ingeniero, pero a los pocos meses me ascendieron a Chief Technical Officer (CTO), algo así como Jefe de Operaciones Técnicas (en E.U.A. y Europa), lo que vendría a ser equivalente a un Director de Tecnología en Latinoamérica.

El éxito (profesional) me llegó rápido y a corta edad, pero con ello vinieron una serie de vicisitudes que tuve que librar por los siguientes 7 años y medio. Mi vida, profesional aclaro, se volvió completamente distinta, y con ello yo me transformé en una persona que ni yo mismo reconozco ahora, a dos años de distancia de haber dejado mi posición en dicha empresa. Tales fueron las dificultades en aquellos momentos que no tengo inconveniente alguno en señalar a esa época como “los años complejos” citando una parte de la canción Cemetery Gates de Pantera:

“Through all those / A través de todos esos
Complex years / Años complejos
I thought I was alone / Pensé que estaba sólo
I didn’t care to look around / No me importó mirar a mi alrededor
And make this world my own / Y hacer este mundo mío
And when she died / Y cuando ella murió
I should’ve cried and spared myself some pain … / Debí haber llorado y ahorrarme algo de sufrimiento …
You left me incomplete / Me dejaste incompleto
All alone as the memories still remain / Completamente sólo con los recuerdos aún frescos”

Y precisamente de eso trata mi libro. Es un relato detallado de los momentos más representativos de aquellos años, sea por el inconmensurable éxito logrado o por la infinita tristeza de los fracasos que tuve. ¿Y qué tan preciso resulta mi libro? muy exacto y apegado a la realidad, obviando, claro está, nombres y situaciones que por ética profesional  y un contrato de confidencialidad aún vigente, no puedo revelar.

Pero ¿cómo puedo ser tan exacto con esos hechos tras casi una década?, sencillo, ese trabajo fue mi vida desde 2006 hasta 2012, literal, yo vivía para ser CTO, y por ello recuerdo con total detalle muchos hechos que marcaron mi vida, para bien o para mal. Además, dadas las responsabilidades que tenía, siempre llevé una bitácora detallada, día a día, actividad tras actividad, proyecto tras proyecto, y toda esa información, en formato digital aún está disponible para mi acceso, así que a través de esos datos todavía puedo recordar más cosas.

¿Y qué busco con este libro? nada realmente. En este momento, no tengo relación laboral alguna con esa empresa, y no la tengo desde hace precisamente un año cuando retomé un proyecto paralelo pero ahora como contratista. Por tanto este libro no se trata de una venganza en forma de revelar situaciones con estas personas, con las que no he cruzado una palabra durante todo el presente año. Mucho menos busco reconocimiento ni dinero. Cuando el libro esté terminado lo publicaré gratuitamente en este sitio, en la plataforma de Google Books y claro en iBooks para que lo descargue y lo lea quien quiera.

¿Entonces? bueno, para mí es un agradable ejercicio de liberación de ideas, pensamientos y experiencias. ¿Una especie de catarsis literaria? puede ser. Si este improvisado libro sirve para purificar mis emociones, cuerpo, mente y espíritu; entonces habrá valido la pena. Y finalmente, si este libro viene a ser como la Poética de Aristóteles dónde mediante la experiencia de la compasión y el miedo los espectadores de la tragedia experimentarían la purificación del alma de esas pasiones, entonces resultaría gratificante.

Según Aristóteles (ya quisiera yo acercarme siquiera a sus talones), la catarsis es la facultad de la tragedia de redimir (o “purificar”) al espectador de sus propias bajas pasiones, al verlas proyectadas en los personajes de la obra y al permitirle ver el castigo merecido e inevitable de éstas; pero sin experimentar dicho castigo él mismo. Al involucrarse en la trama, la audiencia puede experimentar dichas pasiones junto con los personajes, pero sin temor a sufrir sus verdaderos efectos. De modo que, después de presenciar la obra teatral, se entenderá mejor a sí mismo, y no repetirá la cadena de decisiones que llevaron a los personajes a su fatídico final. Ojalá esto pueda lograr mi libro.

Finalmente, ¿cuándo estará listo? no lo sé, espero que algún día esté terminado y con eso me doy por bien servido. Le soy sincero amable lector, de vez en cuando tengo varios minutos dónde literalmente no hago absolutamente nada (de provecho), estos minutos los solía ocupar desde el año pasado para redactar el libro, pero ahora estoy leyendo varios ejemplares: “Jobs” de Walter Isaacson, “Correr o Morir” de Killian Jornet, “La vía soñada” sobre montañismo, “Jumper” de Steven Gould y hasta estoy re-leyendo “Mi Lucha” de Adolf Hitler y el “Camino del Samurai” de Yamamoto Tsunetomo … entonces, para escribir mi propio libro me queda muy poca oportunidad.

Espero en este fin de año, iniciar y terminar el segundo capítulo, pero mientras esto se da o no, a continuación les comparto el Prefacio y Capítulo I, tal cual están, sin revisiones ni corrección de estilo, léanlo bajo su propio riesgo y no digan después que no se los advertí. El título de la obra es provisional, aunque creo que bien podría ser el definitivo porque refleja a la perfección como percibo ahora a esa época de mi vida; lo que definitivamente si va a cambiar será la portada y el arte del libro, la que actualmente se presenta sólo es una prueba con el software de edición que estoy utilizando. Sin más preámbulo aquí va la versión digital:

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