10 años sin Dime

Dimebag-Darrell-wings

Lo recuerdo como si hubiera sido ayer. Recién había terminado el octavo semestre de mi carrera universitaria y simplemente me disponía a revisar mis calificaciones para preparar el parón invernal. Entonces, temprano ese jueves 9 de diciembre de 2004, uno de mis mejores amigos de la época (con el que sigo teniendo una excelente relación pese a los años y a que vivimos en lugares diferentes) llegaba con la noticia. El día anterior, 8 de diciembre, habían asesinado a Dimebag Darrell en la madrugada mientras tocaba con su nueva banda, Damageplan en Columbus, Ohio. La noticia me pegó como balde de agua fría.

Yo conocí a Pantera siendo apenas un niño a principios de la década de los noventas, pero fui rápidamente cautivado por su enorme energía musical además de sus violentas letras. Y desde 1996, probablemente, se convirtió en mi banda favorita de metal, lo que significaba que era una de mis Top 5, sólo detrás de Van Halen, Yes y Pink Floyd. Durante los años posteriores me fui haciendo poco a poco más adicto a Pantera, y claro, a los proyectos paralelos que Phil Anselmo mantuvo durante todo ese tiempo. En 2001 llegó la separación, pero todos dábamos por hecho que eventualmente los hermanos Abbott se reconciliarían con Anselmo y entonces llamarían a Rex Brown para volver. Con la noticia de ese día, todo se fue por la borda.

Un poco de historia

Pantera inició como una banda de glam metal a inicios de los ochentas. “Dimebag” Darrell Abbott (guitarra) y Vinnie Paul Abbott (batería), hermanos, formarían junto a Rex Brown (bajo) y a Terry Glaze (voz) un proyecto fuertemente influenciado por Kiss y Van Halen, muy acorde a las épocas y tendencias. Pero en 1987 llegaría Phil Anselmo para cambiar a Pantera hacia un metal mucho más pesado. En concordancia con la nueva época. Sólo recordemos que a finales de los ochentas fueron lanzados algunos de los álbumes icónicos del metal pesado: Metallica con su Master of Puppets, Reign in Blood de Slayer, Anthrax con Among the Living y el Peace Sells… but Who’s Buying? de Megadeth.

Para 1990, Pantera sacaría al mercado quizá uno de los discos más poderosos de la historia del metal: su afamado Cowboys from Hell. Este álbum fue el salto definitivo al territorio pesado, muy pesado. Lanzado el 24 de julio de 1990, CFH (como comúnmente se abrevia a este disco) significó el abandono total al glam metal, y sobre todo, la llegada de una voz mucho más abrasiva y violenta por parte de Anselmo, sello característico de toda su carrera. Algo similar pasaría con la guitarra de Dimebag y la batería de Vinnie Paul. En los siguientes años, Pantera se dedicaría a sacar un álbum más pesado que el anterior. A Cowboys from Hell le seguiría Vulgar Display of Power en 1992 y Far Beyond Driven en 1994. Pantera llegaría al mainstream musical justo con ese disco de 1994, causando algo más de turbulencia a la ya de por sí agitada carrera musical de esta banda. Aunado al éxito y reconocimiento llegarían los problemas internos.

Phil Anselmo lidiaría la gran parte de la década de los noventas contra su adicción a las drogas y medicamentos contra el dolor. Algo que se notaba con mucha obviedad dentro y fuera del escenario. Pero no sería hasta 1996 cuando las cosas alcanzarían su punto más álgido. Su disco The Great Southern Trendkill fue grabado mitad en Dallas y el resto en New Orleans, sólo porque Anselmo (y su alejada conciencia) así lo quiso. Las voces fueron grabadas en el estudio del vocalista de Nine Inch Nails y no en conjunto con el resto de la banda. Signo inequívoco del distanciamiento evidente entre los hermanos Abbott y Anselmo. Pero el 13 de julio de ese año Anselmo tocaría fondo al tener una sobredosis de heroína que casi le causa la muerte y que modificaría muchos de los planes futuros de Pantera, pero sobre todo, que modificaría el comportamiento de esta legendaria banda.

El siguiente disco llegó en 1997, pero sólo se trataba de un álbum en vivo con sus grandes éxitos. La verdadera continuación al disco del año anterior no llegaría sino hasta el 2000 con su Reinventing the Steel. Sin duda título que reflejaba los crudos pasajes que tuvieron que transitar en los años previos. Tras algunos meses, todo parecía normal, excepto Anselmo. Nuevamente era evidente sus problemas con abusos de sustancias y alcohol, sólo basta con ver la presentación en el OzzFest de aquel año dónde Anselmo difícilmente podía mantenerse de pie y constantemente perdía la letra de las canciones. Sin embargo así continuaron durante todo el 2000 y parte del 2001. El último concierto de Pantera llegaría el 28 de agosto en Yokohama, Japón. Aunque no estaba planeado de esa manera. Estando en Irlanda durante el 11 de septiembre de aquél año, decidieron cancelar su gira europea, en palabras de los relacionados con ellos, por los ataques terroristas en Estados Unidos. El plan era simple, regresar a su país, descansar el resto del año y lanzar un nuevo álbum en 2002, nada más alejado de la realidad.

Phil Anselmo inmediatamente se reintegraría a los proyectos paralelos que por años mantuvo: Down y Superjoint Ritual, contradiciéndose a sí mismo, puesto que les había señalado a los otros miembros de Pantera que se tomaría un año libre para luego volver con ellos. Nunca se volverían a reunir. Pantera fue oficialmente disuelto en 2003, y para 2004, Dimebag y Vinnie Paul se embarcaron en su reemplazo: Damageplan. Dicen los que conocieron a Dimebag que lanzar un nuevo disco lo regresó a la vida, los años previos habían sido difíciles de sobrellevar a un talento nato en la guitarra, estar alejado de lo que verdaderamente se ama siempre es algo complicado. El nuevo proyecto trajo a sus raíces a los hermanos, permitiéndoles tocar en pequeños lugares abriéndose paso como en algún momento ya lo habían hecho con Pantera. 100,000 copias vendidas durante ese 2004 confirmarían que los hermanos Abbott estaban de vuelta, pero sólo temporalmente.

El trágico desenlace

El 8 de diciembre de 2004, Damageplan (los Abbott, Bob Zilla en el bajo y Pat Lachman en la voz) promovían su nuevo disco New Found Glory en Columbus, particularmente en un centro llamado Alrosa Ville y tras sólo un minuto después de haber comenzado su primer canción, Nathan Gale (un soldado retirado con trastornos mentales) subió al escenario empuñando una pistola y accionándola directamente sobre Dimebag y varios miembros más del staff técnico. En el proceso, además de asesinar a Darrell, mataría a un espectador, a un empleado del lugar y a un empleado de Pantera, además de herir gravemente a otras personas y tomar como rehén a otro técnico antes de ser abatido por el oficial de policía James Niggemeyer.

He visto la grabación del suceso varias veces, y cada vez que lo hago me consterno más, no sólo por la muerte de uno de mis músicos favoritos, sino simplemente por la barbarie humana que allí ocurrió, la vida ya no vale lo mismo que antes, tristemente. ¿Por qué lo mató? Al principio se decía que por haber disuelto a Pantera, aunque se descartó. Se sabe que el tipo sufría esquizofrenia y que les contaba a sus amigos que él creía que Pantera le “robaba sus letras”.

Desafortunadamente, Phil Anselmo, en esos tiempos no sólo alejado de sus ex compañeros, sino también en una guerra mediática de declaraciones contra ellos, cometió el error de declarar a la revista Metal Hammer: “Dimebag deserves to be beaten severely”, situación que no pocos interpretaron como una incitación a la violencia en contra de Darrell. Obviamente Anselmo lo negó y descartó su implicación en el caso, culpando directamente a la publicación de haber sacado fuera de contexto sus palabras. Vinnie Paul y la pareja de Dimebag no lo tomaron así e incluso le prohibieron la entrada a su funeral.

Hoy, 10 años después, no hay reconciliación entre Anselmo y Vinnie Paul, y dudo que la haya jamás. Rex Brown comparte ocasionalmente proyectos con Anselmo y alega tener una buena relación con Vinnie Paul, así pues, Brown es el único eslabón que sigue uniendo a los restos de lo que alguna vez fue una de las más grandes bandas de todos los tiempos.

Su legado

A 10 años de distancia, me sigue fascinando casi del mismo modo la música de Dimebag, Vinnie Paul, Rex y Phil, prácticamente no hay día en que no escuche al menos una canción de Pantera, de hecho, todos los días antes de empezar a correr o iniciar mi entrenamiento en la bicicleta sobre los rodillos escucho religiosamente “5 Minutes Alone”, sin olvidar que mi alarma despertadora es “Cowboys from Hell”. Y hoy he querido recordar ese triste día de 2004, y rendirle mi pequeño tributo a este excepcional músico. Desafortunadamente Dimebag ya no está en este mundo para brindarnos su genialidad musical, pero su legado, en forma de su música, permanecerá intacto por el resto de los tiempos.

Anuncios