De aquel amor … nada nos libra, nada más queda

Soda

No me agrada demasiado la música en español, esto lo sabe cualquiera que ha convivido conmigo al menos una hora, creo que esto se debe a que predominantemente me gusta el rock pesado y todos los géneros de metal, música que innegablemente suena mejor en el idioma de Shakespeare. Sin embargo hay una banda en español que simplemente nunca me cansaré de escuchar, una y otra vez: Soda Stereo. Contradicciones típicas del personaje que escribe en este desorganizado y aleatorio blog.

Hoy, mientras estaba en el trabajo (sin mucho que hacer), tenía a todo volumen (de unas bocinas promedio de una laptop) a la ya clásica “De Música Ligera” interpretada por Soda. Tras unos cuantos coros alguien cercano a mi me preguntó: “¿de qué va la canción?” pfff, buena pregunta. Si bien es la canción más conocida de Cerati y compañía, creo que pocos entienden lo que dice derivado de esas letras casi encriptadas típicas de Gustavo.

“De Música Ligera” fue el segundo sencillo lanzado del álbum Canción Animal de 1990, compuesta por Cerati, presenta una estructura realmente simple, alguien me platicaba hace ya mucho tiempo que tiene muy pocos versos lo que le da una duración final (en el estudio) de 3 minutos con 34 segundos. Si bien la interpretación musical es sobresaliente, lo que verdaderamente la ha hecho perdurar a través del tiempo y las generaciones es su letra y el significado de la misma.

Ella durmió al calor de las masas
y yo desperté queriendo soñarla
algún tiempo atrás pensé en escribirle
y nunca sortié las trampas del amor

De aquel amor de música ligera
nada nos libra, nada mas queda

No le enviaré cenizas de rosas
ni pienso evitar un roce secreto

De aquel amor de música ligera
nada nos libra, nada más queda

Creo que independientemente del verdadero significado, del cual sólo Gustavo lo sabe, lo más bonito de la ambigüedad de las letras de Soda, es que cada quién le podemos dar el significado que mejor nos parezca. De hecho recientemente platicaba con alguien que Cerati no escribía canciones de rock, Gustavo escribía poesía, metáforas que cada uno de nosotros somos libres de reinterpretar. Y aquí voy con la mía, producto de lo que he leído y escuchado sobre la composición de la letra.

“Ella durmió al calor de las masas, y yo desperté queriendo soñarla”, ¿han escuchado una frase más hermosa y a la vez compleja? Creo que esta parte habla de la lejanía de dos personas que en algún momento de sus vidas estuvieron profundamente ligados, más allá del cuerpo, por el alma y que ahora, por cuestiones propias de la vida se encuentran muy distantes. Ya saben, cosas típicas de esto a lo que llamamos vida.

“Algún tiempo atrás, pensé en escribirle y (¿que?) nunca sortié las trampas del amor”, otra frase muy poderosa. Se entiende que aún en la lejanía no la ha podido olvidar, y que mantiene el constante pensamiento de volver a contactarla, al menos por escrito, para contarle que no le ha ido del todo bien en sus relaciones amorosas posteriores. No se ha atrevido a contactarla pero ¿acaso la canción no lo ha hecho ya? Ella entenderá el mensaje indudable.

“De aquél amor de música ligera nada nos libra, nada más queda”, lo mismo, poesía convertida en música. Fue (o es aún) un amor tan poderoso que pese al tiempo y a la distancia aún late con fuerza en su interior … ¿pero acaso no fue -música ligera-? así lo pudo haber aparentado, pero en realidad es un amor verdaderamente poderoso, de aquellos que sólo suelen aparecer contadas veces en la vida de nosotros los mortales. Aunque tristemente … nada más queda, sólo un ‘deja vu’ como el mismo Gustavo pregona en la versión que aparece en el compilatorio en vivo “Me Verás Volver”.

“No le enviaré cenizas de rosas, ni pienso evitar un roce secreto”. La dualidad nuevamente de la música ligera. Él no va a hacer nada por contactarla pero si ella aparece en su vida tampoco piensa apartarla de su lado. Algo tan natural en el ser humano, trata de evitar aquello que le hace daño, pero que quizá también sea su camino más corto hacia la felicidad.

Y finalmente nos vuelve a recordar que “nada nos libra, nada más queda”, quizá indicando que cuando dos personas han sido genéticamente diseñadas al nivel del alma para amarse, nada ni nadie los va a separar, y si esto ocurre, no habrá nada más por hacer, porque así fue ya escrito. Un amor a nivel superior.

Bueno, con todo esto ¡pedazo de canción! ¿no? poderosa, misteriosa, criptica, autobiográfica en algunos casos. La vida llevada a la música y por ende un himno al amor o al desamor ¿quién de nosotros no tiene o ha tenido un amor así? … pero momento estimado lector, no nos apresuremos.

Cerati alguna vez dijo sobre la canción, que en parte fue inspirada por una imagen de su infancia relativa a una caja de discos de música que sus padres guardaban bajo el nombre de “Clásicos ligeros de todos los tiempos” y en la música no son pocos los que equiparan a la música ligera con la música comercial, aquella creada únicamente para ser popular e impregnar a los oyentes.

Entonces, ¿no será acaso que Cerati en realidad establece una relación entre el intérprete de la canción y nosotros los oyentes? de tal manera que en lugar de ser un himno amoroso en realidad se trata de una sátira a la música de contenido comercial … arte en su estado más puro.

Sea lo que sea, ustedes, así como yo disfrútenla únicamente:

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