10 años

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10 años se dice fácil, pero son 3650 días, 87600 horas, 5256000 minutos … una eternidad para algunos. Para mí han pasado como el agua, apenas me he dado cuenta de que han transcurrido. Creo que sinónimo de que me la he pasado de maravilla en este tiempo. Sin embargo la historia se remonta a más de 10 años de distancia, ¿15, 16, 17 años? Probablemente. Ni siquiera era del todo consiente cuando decidí a qué me iba a dedicar el resto de mi vida. Así que podrán haber pasado 10 años en tiempo formal, pero esta historia comenzó mucho antes.

De cualquier manera creo que este momento en particular debe ser uno en mi vida para analizar este periodo. Y eso es lo que estoy haciendo. De ahí este pensamiento, y claro: recordar es vivir, porque todos queremos vivir más. Los primeros meses fueron verdaderamente difíciles, la vida se empeñó en hacerme pasar malos momentos, tuve que abandonar aquel proyecto que parecía ser al que estaba destinado. Hoy entiendo que haber fallado hace poco menos de 10 años fue lo mejor que me pudo pasar, sino me hubiera ido de ahí quizá el éxito nunca hubiera llegado.

Hablando de éxito, este me llegó rápido, y hoy sé que me hizo daño. No supe administrar los elogios, las recompensas, ni mucho menos los privilegios. Al menos puedo decir que si alguna vez soñé con llegar alto, en poco tiempo lo logré. Hoy sé que cuando el éxito vuelva a llegar, voy a estar preparado, y esta vez no lo dejaré ir. En estos diez años, no todo han sido victorias, recuerdo pocas pero verdaderamente dolorosas derrotas, de todas me repuse y hoy sé que no perdí, en realidad aprendí y simplemente por eso le doy gracias a Dios. De mi mente jamás se borrará aquel suceso del 10 de julio de 2010. Fue mi peor momento en estos diez años, y hoy sé que actué como debí. Al final del día, esa no era mi vida.

En este tiempo, a mi lado han estado todo tipo de personas, recuerdo a muchos, en particular a aquellos de los que aprendí. A la mayoría no los he vuelto a ver, y algunos sé que no los volveré a ver jamás; cada vez que puedo los recuerdo y a modo de homenaje van estas palabras. Mi más sincero agradecimiento por haberme ayudado de alguna u otra manera. También le dedico unas palabras a mis detractores, a todos aquellos que ven en mí más defectos que virtudes, los admiro por tener el tiempo de preocuparse por mí, a pesar de que yo jamás me he preocupado por ellos. También agradezco a los pendejos que se han atravesado en mi vida, son un cristal que muestran todo aquello que no debo ser.

En estos diez años cambié, creo que para mejorar. Si hace diez años me hubieran mostrado en qué me iba a convertir estaría yo muy orgulloso, inspirado; y así mismo me siento. He cometido un par de errores graves, mismos que cuando se presentaron supe de su repercusión, afortunadamente sólo quedaron en un par de anécdotas que jamás he de contar, haberla cagado así es algo que me quedaré yo para la posteridad. No me arrepiento de haberlos cometido, ni esos graves ni tampoco los menos graves, como ya lo dije, fueron la mejor escuela. Y hablando de aprendizaje, es de lo que más me siento orgulloso.

En tan sólo el primer mes aprendí más de lo que lo hice en los cuatro años que pasé preparándome para ser esto que siempre soñé. Creo que así debía de ser, la vida siempre te enseña más que cualquier Doctorado en la mejor Universidad del planeta. Si eso fue sólo el primer mes, trate de imaginar todo lo que he aprendido en 10 años, y lo mejor, sigo aprendiendo día a día. En ese sentido, y aunque parezca lo contrario, quiero seguir aprendiendo el resto de tiempo que me quede en esta vida, pero un aprendizaje real, efectivo, duradero; no necesariamente del que se obtiene en un salón de clases. En el ámbito personal también cambié, mucho y no estoy orgulloso del todo; la parte positiva es que tengo mucho por mejorar y sé que lo haré … eso es lo que la madurez trae consigo.

Toda esta mezcla de éxito, fracaso, victorias, derrotas, aprendizajes y vivencias me han hecho ser libre, hoy hago las cosas simplemente porque me placen, y tengo la oportunidad de tomar riesgos. Si hace diez años no me interesaban las opiniones de los demás, hoy me importa una puta mierda. Soy libre, libre de tomar decisiones, libre de aceptar riesgos, libre de no hacer todo por dinero, libre de decir “no” cuando no quiero hacer las cosas … hoy soy yo, y estoy verdaderamente orgulloso de serlo.

Hoy volteo hacia atrás, miro a la distancia aquel mes de noviembre de 2005, sólo hay una persona que me falta, todos los demás, los que verdaderamente importan siguen a mi lado. Pero también miro hacia adelante, sé que me espera aún mucho camino, espero que en todos esos senderos ustedes, la gente que amo, me acompañen. También espero que se agregue al menos una persona más, la cual espero que esté verdaderamente orgullosa de quien soy y de lo que seré.

Diez años … me gustaría vivir otros 100, sólo Dios dirá.

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