Hawkers Co.: Cómo fui victima de un fraude

HawkersCo

Muchos han visto seguramente la publicidad de esta marca de gafas en internet o específicamente en Facebook ¿vale la pena comprarlos? me temo que no, pero permítanme platicarles las razones de mi sugerencia. Un poco de historia primero: era 1996, el año previo Van Halen sacaba al mercado su esperado álbum “Balance” y con él toda la parafernalia propia que la música trae consigo. En aquél entonces era yo un niño ávido de una identidad propia, y Van Halen me la habría de proporcionar ¡necesitaba una camiseta de Van Halen! ¿Conseguirla en México? Imposible. Pero gracias a Dios existía internet y en esa red (no tan desarrollada como ahora) existía una tienda online del merchandising de la banda. Un familiar me ayudó proporcionándome su tarjeta de crédito.

Recuerdo haber hecho la compra con mucha zozobra: ¿funcionaría el pago con tarjeta de crédito? ¿alguien procesaría mi compra o quedaría olvidada? ¿era un fraude y perdería mi dinero? ¿me llegaría algún día la camiseta? ¿la decomisarían en la aduana? ¿me cobrarían impuestos? Al cabo de unos días, yo paseaba por todos lados feliz de la vida con la portada de aquél álbum justo en mi pecho. La transacción se hizo sin aspavientos.

Veinte años después uno pensaría que todo cambió. En México parece que todo empeoró, y luego nos preguntamos por qué cierran este tipo de empresas que operan vía internet. En estas dos décadas he comprado de todo en internet: desde libros (en formato físico) pasando por alguna computadora y por supuesto pizza. Todos sin mayor problema. Sin embargo, casi como una macabra coincidencia, al cumplirse este vigésimo aniversario de mi primer compra en internet he recordado algo, todas las compras positivas que he realizado han sido fuera de México. En este país parece que vivimos bajo el eterno rezago de ser un país tercermundista, aún cuando las empresas que operen el comercio electrónico procedan de otros países. Les cuento mi amarga experiencia.

Hace un par de semanas llegó el momento de pensar en cambiar la graduación de mis lentes de prescripción; como alguna vez lo comenté: uso unos Oakley Crosslink, los preferidos de la comunidad ciclista mundial y en general estoy contento con ellos, pero buscaba un modelo menos deportivo, algo más casual y fue justamente Chas Christiansen quien me inspiró nuevamente para decidirme qué modelo elegir. Iba yo por unos Oakley Frogskins. A pesar de ser un modelo de gafas de sol, el ciclista de Cinelli los ha adaptado como su modelo de prescripción, así que dije ¡yo también!

Chas

Fui a la tienda local y busqué por todos lados, quería un marco que fuera lo que llaman “Frozen”, es decir transparente pero opaco, no los conseguí. Decepcionado pensé que los podría encontrar en otra ciudad o incluso por internet. Habría tiempo para ello. En el proceso recordé que en Facebook existe una página de una marca española denominada Hawkers Co. y me decidí a entrar a ver su catálogo. Ellos tienen un modelo que es casi una copia al carbón de las Frogskins  y contaban con el color que yo quería, además su precio es del 22% comparado con los Oakley ¡vaya ganga! ¿no? Seguramente no tienen la calidad de Oakley pero con eso de que la firma californiana ya fabrica en China pues podría darles una oportunidad a los españoles.

Captura de pantalla 2016-01-25 a las 3.24.02 p.m.

Los seleccioné, procedí a pagar, verifiqué que me iban a cobrar $130 MXN por el envío (una tercera parte de los lentes en sí) y pensé “¡vaya mierda! pero bueno, lo envían por Estafeta (una compañía nacional reconocida) y han de llegar pronto”. Justo antes de dar clic en el botón de pagar me arrepentí, no sé, algo me dijo “no, no los compres”. Y no los compré en ese momento. Cerré el navegador y listo, a otra cosa. Habrán pasado 24 horas y me llegó un correo de Hawkers México diciéndome que había ítems en mi carrito de compras y que procediera a finalizar mi compra, en ese momento recordé que había escrito mi correo en el primer formulario de la tienda. Ignoré el correo y seguí mi vida.

En los días posteriores me siguieron llegando correos de Hawkers México en un tono así como de “¡vamos amigo! compra los lentes, no te arrepientas” que fácilmente se confundiría con Spam. No hice caso. Justo a la semana, el pasado lunes 18 de enero, me llegó otro correo y harto de tanto Spam iba a bloquear el remitente cuando vi que me ofrecían un descuento adicional usando un código para convencerme de realizar mi compra … al ver el precio final dije “pues va ¿qué puede salir mal?”. Regresé a la página, completé el proceso y no les compré uno, sino dos modelos. Que arrepentido estoy.

Me dirigieron al portal de PayU México, puse mis datos (otra vez, ya lo había hecho en otro formulario) y los de la tarjeta de crédito. Se procesó y ¡voilà! PayPal (propietaria de PayU) me dice que todo fue de puta madre y que yo me relaje, me lo confirman por un correo:

Captura de pantalla 2016-01-25 a las 3.36.05 p.m.

Perfecto, pensé. Que la vida fuera así de sencilla. Minutos después el sistema automatizado de Hawkers México me vuelve a confirmar que se ha llevado a cabo la transacción “exitosamente”:

Captura de pantalla 2016-01-25 a las 3.41.27 p.m.

Y en ese correo te enteras de que Hawkers México es en realidad LogisFashion, o que LoginFashion opera a Hawkers en México o sólo Dios qué puta mierda. Eso en mi pueblo se llama fraude, menor, pero fraude. Creo que ahí está el primer pecado de Hawkers Co., no especificar que ellos no son los que directamente operan su servicio en México. Si lo hubiera sabido de antemano quizá no hubiera comprado porque, sé cómo operan este tipo de empresas en mi país.

Pasó un día entero y estos cabrones LogisFashion (o Hawkers México o Hawkers Co.) no me habían mandado mi famosa guía de rastreo para mi paquete. La necesitaba porque no sé ustedes, pero yo tengo que ir a trabajar y salir de casa por más de 8 horas al día, y por lo tanto quería saber cuando iba a llegar para estar esperando el paquete de mierda. Como no me la enviaron los contacté y esta fue su respuesta:

Captura de pantalla 2016-01-25 a las 3.48.35 p.m.

Y aquí sí les voy a mentar la madre públicamente a estos cabrones, con todo el respeto que me merecen, por las siguientes razones:

  1. Me responden tres días después (cuatro desde que realicé la compra), pero cuando se trataba de venderme su mierda sí me contactaban cada 24 horas
  2. Otra vez son Hawkers México ¿no eran LogisSuPutaMierda? en fin, más confusión para el usuario
  3. ¿Mi guía me la va a mandar Estafeta? ¿Y ho qué mierda tengo que ver con la gente de Estafeta? ¿A ellos les compré el producto? He comprado varias cosas por internet que me han sido enviadas por Estafeta, el vendedor es quien me proporciona la guía. Estos de Hawkers han de creer que soy idiota.
  4. … una vez que haya sido preparado y enviado” ¡¿los hacen a mano, los hornean, los empaquetan al alto vacío o qué mierda?!

Y todo este enojo, porque sí: estoy muy encabronado con esta gente, se da porque es el día 25 de enero, una semana después de haber realizado la compra y por supuesto que no he recibido el paquete, y claro que Estafeta jamás me envió el número de rastreo. Y entonces me pregunto ¿no me pudieron cobrar? ¿el banco les rechazó la transacción? ¿les presento otra forma de pago? ¿fue un fraude? ¿todavía siguen produciendo las gafas? ¿ya no hay el modelo? ¿no encuentran mi casa? ¿ya vinieron y yo no estaba? ¿devolvieron el paquete? ¿tengo que ir por él? Nada, absolutamente nada. Como en la puta prehistoria.

Siete días y sus siete noches, situados en la era de la comunicación instantánea y esta gente de Hawkers no tiene la más mínima intención de contactarme. Voy a intentar cancelar la transacción con los del banco o los de PayU, esto es una burla y en caso de no poder cancelarla en mi vida vuelvo a comprar algo con esta gente. Es una verdadera pena porque en pleno siglo XXI en este país aún nos seguimos comportando como en 1916. Ya les platicaré el desenlace de esta frustrante y triste historia, pero nuevamente, ojalá estas palabras les sirvan a ustedes estimados lectores y eviten compañías como esta que sólo les darán varios dolores de cabeza.

Actualización 8/febrero/2016

Cuatro semanas ¡cuatro semanas de mierda y nada! Ah pero eso sí, el cargo ya aparece puntualmente reflejado en mi tarjeta de crédito desde el día que hice la transacción. Esto pasa de ser un dolor de cabeza a un robo. Estos tipos de Hawkers México roban en despoblado, y lo peor: no soy al único al que han robado:

Captura1 Captura2 Captura3

Y así conté por lo menos 30 personas a través de los distintos posts que la firma hace en su página de Facebook. ¿Se imaginan? ¿30 personas con un promedio de $500 en lo que va del año? $15,000 que se han robado y la gente sigue cayendo.

Hoy, en el límite de mi paciencia, he contactado vía correo electrónico (porque no hay otra forma) a su casa matriz, vamos a ver con qué puta mierda me salen, pero de manera paralela ya he iniciado las gestiones para acusarlos de fraude y que el banco me devuelva mi dinero. Al final del día su gafas de porquería se las pueden meter por el recto, yo ahora sólo quiero mi dinero de vuelta.

Les seguiré contando como va esto, pero nuevamente ¡por favor!: no caigan en su fraude.

Actualización 17/febrero/2016

Hice un último intento por contactar a estos hijos de perra de Hawkers México, ¿su respuesta? tres días después fue el político: “Disculpa la tardanza ya estamos procesando tu información”. Y eso, suponiendo que fuera cierto, ocurrió el pasado 11 de febrero. Les di un par de días y nada: no me contactaron por ningún medio, no me enviaron la guía de rastreo de mi paquete y ¡por supuesto jamás llegaron las malditas gafas!

Así que, fue lo máximo que iba a soportar, contacté al Banco, les comenté el fraude del que fui victima y Gracias a Dios me entendieron y apoyaron. Me regresaron el dinero. Con esto, espero dar por terminada esta triste historia que educadamente he calificado de fraude, pero que todos sabemos que es un robo en despoblado.

Me acaba de llegar un par de correos de PayPal indicándome que la institución bancaria ha procedido de acuerdo a lo que debería ser: fui víctima de un fraude en internet, pagué un producto que jamás me llegó y fue reintegrada la suma que había pagado. Me siento apenado con la gente de PayPal, ellos sólo cumplen su trabajo, pero creo que debería analizar la situación de esta marca llamada Hawkers México.

Así que ya saben, NO COMPREN NADA DE ESTOS BASTARDOS DE HAWKERS MÉXICO. Y en general, tengan mucho cuidado del pseudo mercado electrónco en México. Si sucede algo más, aquí se los contaré. De antemano gracias por leerme.

Anuncios