El futuro, perdón, presente de la PC

Allá por el 2000 daba yo una plática frente a un grupo de universitarios sobre Linux y las ventajas que el sistema operativo del pingüino aportaba sobre la plataforma tradicional. Los jóvenes estudiantes de una de las más prestigiosas y elitistas universidades del país quedaron fascinados por las alternativas presentes y futuras de una plataforma de software libre. En la sesión de preguntas una señorita me hizo el cuestionamiento más inteligente que pueda yo recordar: “¿cómo se imagina las computadoras en 2005, en 2010 y en 2015?”, a la cual no tuve una respuesta precisa. Adivinar cómo iban a avanzar los equipos de cómputo era algo arriesgado.

En lugar de contestar a su pregunta, le respondí lo “que yo quisiera tener de computadora en los próximos diez años”. Y mi respuesta generó todo tipo de reacciones, pasando por sorpresa y terminando, cómo no, en burla.
“Quiero una computadora con suficiente poder de procesamiento para tener una GUI atractiva y fluida: un procesador multinúcleo de ultrabajo consumo; RAM para poder trabajar todo el tiempo con multitarea; disco duro suficiente en capacidad y velocidad, mismo que permita arrancar y detener el equipo en fracción de segundo; la quiero conectada todo el tiempo a internet con suficiente ancho de banda; pero sobretodo, quiero que esa computadora sea verdaderamente portátil, ¡la quiero conmigo todo el tiempo! … es más, la quiero en mi bolsillo”.
Y el futuro llegó, de la mano de Microsoft. Paradójicamente con su Windows 10, quince años después. Los smartphones han permeado el mercado profundamente desde finales de la década pasada. En este sentido he sido usuario de iOS por muchos años, me harté y escapé hacia Android. Con el sistema operativo de Google he sido feliz. Nunca volvería a iOS tanto como no abandonaría Android. Sin embargo en diciembre del año pasado decidí ir a Windows en su versión móvil. ¿La razón? Continuum.

Continuum es la funcionalidad de Windows 10 Mobile que le permite a ciertos modelos conectarse a un dock (o de manera inalámbrica) y entonces interactuar con un monitor, un teclado, un ratón y algunos otros periféricos, para que de manera limitada, el teléfono se convierta en el cerebro de una computadora. La idea no es nueva, Motorola lo intentó hace ya varios años con su teléfono Atrix y su llamada lapdock, sin embargo, lo de Microsoft va a una escala superior. Tan pronto como conectamos el teléfono, tenemos una experiencia congruente con la pantalla grande. Una especie de Windows 10 como el que conocemos de las computadoras de escritorio.

Una persona no experta en estos ambientes, difícilmente podría diferenciar entre esta aproximación a Windows 10 y el verdadero. Porque tal cual, Windows 10 Mobile sigue siendo una versión móvil pese a proyectarse en una pantalla de gran formato. Esto ha generado algunas críticas debido a la limitada cantidad de aplicaciones que se soportan actualmente. Con Continuum puedes correr toda la paquetería ofimática, nuevamente con una experiencia consistente si lo comparamos al Windows “de verdad”. Word, Excel, Powerpoint y OneNote van de maravilla. El navegador de internet Edge también funciona de manera excelente. De ahí en fuera pocas cosas podemos hacer realmente, y la multitarea también se encuentra seriamente comprometida. Pero en realidad dudo mucho que esto sea un problema grave. La mayoría de las personas hacen el 50% ¿75%? de sus actividades a través de su navegador y Continuum lo permite, sobresalientemente. Si necesitas abrir AutoCAD o algún software de aplicación específica, para esto no funciona. Aún.

Si bien todo el ecosistema móvil de Windows 10 está muy verde, creo que el futuro pasa por aquí. Con la reciente adquisición de Xamarin por parte de Microsoft y la creciente adopción de Windows 10 de escritorio a nivel mundial, es sólo cuestión de tiempo para que las llamadas apps universales encuentren su lugar y con ello impulsen a Windows, creando un nicho de mercado dónde varios fabricantes se arriesguen a construir sus “súper teléfonos” o “micro PC de bolsillo” como el Lumia 950 / XL de Microsoft, el Acer Liquid Jade Primo o el más recientemente presentado HP Elite X3. Para esto quizá tengan que pasar algunos años. Sí, años, no meses. Pero finalmente la apuesta por el futuro está aquí: la PC cabrá a partir de hoy en nuestro bolsillo del pantalón.

P.D. Yo soy feliz con mi Lumia, aunque podría serlo un poco más feliz. Te queda tarea pendiente Microsoft.

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